domingo, 16 de agosto de 2009

EVOLUCIÓN DE LA TECNOLOGÍA !

LA GRAN TRANSFORMACION:EN EL TRABAJO
LA REVOLUCION TECNOLOGICA Y LA NUEVA ECONOMIA.

Ramón Jauregui, Francisco Egea y Javier de la Puerta,
El tiempo en que vivimos y el reparto del trabajo.

EL NUEVO PARADIGMA TECNOLOGICO.

UNA MUTACION HISTORICA, ENTRE LA ECONOMIA Y LA SOCIEDAD.
¿No se cae en la cuenta de lo sorprendente que es que el hombre se esfuerce precisamente en ahorrarse esfuerzo? ¿Adónde va a parar ese esfuerzo ahorrado y que queda vacante? ( ..) Si con el hacer técnico el hombre queda exento de los quehaceres impuestos por la naturaleza, ¿qué es lo que va a hacer, qué quehaceres van a ocupar su vida?
ORTEGA Y GASSET
Meditación sobre la técnica, 1939:
La humanidad ha mantenido una larga relación de amor-odio con la tecnología, Mejora y alarga nuestras vidas, pero al mismo tiempo se las arregla para desbaratar e incluso amenazar nuestra existencia. Parte de nuestra incomodidad con la tecnología proviene de que nunca ha estado del todo claro quién conduce, sí la gente o las máquinas (---)Si la historia sirve de indicación, sin embargo, no es previsible que experimentemos más perturbaciones de las que podemos aguantar. Parece haber una variedad de fuerzas que contrapesan las posibilidades de un cambio tecnológico descontrolado.
DEPARTAMENTO DE TRABAJO DE EE.UU., La nueva economía, 1991
I.- TECNOLOGIA DEL FIN DEL MUNDO. EL CAMBIO MÁS FUNDAMENTAL DE NUESTRO TIEMPO
Las tecnologías de la información y la comunicación (a partir de ahora- TIC) -los ordenadores, representarán en el siglo XXI lo que la electricidad y el motor de combustión -la luz. y el coche- han sido para el siglo XX y lo que la máquina de vapor y el tren fueron, para el XIX. Algunos visionarios se remontan a la invención del fuego y la agricultura para colocar la nueva fuerza de cambio en una categoría del mismo rango que, la transformación industrial de los últimos doscientos años. Más que «la tercera, revolución industrial, ésta sería la «tercera ola»... ¡desde el principio de los tiempos! Las analogías históricas, sin embargo, evocan la magnitud del cambio pero no nos dicen nada sobre,su contenido novedoso.
El Departamento de Trabajo de EE.UU., en un completo informe sobre la «nueva economía», avanzaba en 1991 que «las capacidades de la nueva tecnología de la información nos llevan donde nunca habíamos estado».(1) Por su parte, la Comisión Europea, en su Libro Verde sobre la sociedad de la información situaba a ésta como «el cambio más fundamental de nuestro tiempo» porque las TIC se están convirtiendo en las principales arterias de creación de riqueza». Para los expertos europeos, «en los últimos veinte años venimos presenciando una revolución en las tecnologías de la comunicación y la información (TIC) cuyo alcance es mucho mayor de lo que la mayoria de nosotros pudimos haber imaginado». «Este proceso ---concluyen- es diferente y más rápido que cualquiera que hayamos presenciado hasta ahora .»(2)
George Gilder, uno de los más conocidos estudiosos de las TIC, las describe como «la mayor megafuerza que jamás se puso en movinúento. ( ... ) El nuevo paradigma es el cambio más importante en la historia de la tecnología».(3) Se trata, como dice el sociólogo Manuel Castells, de «un acontecimiento histórico mayor, como lo fue la Revolución Industrial del siglo XVIII, que induce una pauta de discontinuidad en la base material de la economía, la sociedad y la cultura» .(4)
¡Lo Que Dios ha hecho!
Actualmente los ordenadores son utilizados por el 50 % de los trabajadores en EE.UU. -en 1984 sólo por el 12,5 %,- y están presentes en casi el 40 % de los hogares. Su potencia se duplica cada año y medio. Un simple ordenador portátil, utensilio hoy habitual cuyo coste apenas supera las 250.000 pesetas (menos de 2.000 dólares) contiene varias veces más potencia de procesamiento de información que la que contenía en los años setenta un ordenador central valorado entonces en 1.000 millones de pesetas (unos 10 millones de dólares). Cualquiera de los nuevos modelos de automóvil que hoy salen al mercado lleva incorporado más capacidad de procesamiento de información que la nave que depositó a Neil Arinstrong en la Luna en 1969.(5)
En los últimos veinte años, la red mundial de ordenadores, teléfonos y televisores ha multiplicado por un millón su capacidad de transmisión de información. En 1970 había 50.000 ordenadores en todo el mundo; hoy hay 140 millones -¡el número se ha multiplicado por 2.800!-. Pero esto no significaría gran cosa si la capacidad y versatilidad de estas máquinas diseminadas por el planeta no hubiera inaugurado una nueva dimensión de posibilidades insospechadas gracias a su interconexión en redes. La red de redes, internet, es el medio de comunicación más abierto y de más rápido crecimiento que se recuerda: cerca de 60 millones de usuarios están conectados a la red y su número se. duplica cada año. Poco después del año 2000, según las actuales extrapolaciones de crecimiento de Internet, la «red de redes» de ordenadores tendrá cerca de 700 millones de usuarios en todo el mundo.(6) Un buen indicio sobre la verosimilitud de este pronóstico es que ahora -finales de 1998- ya hay más de 7 millones de niños menores de dieciocho años conectados a ella, lo que multiplica por 7 la cifra de cibernautas infantiles y adolescentes registrada en 1995.
«¡Lo que Dios ha hecho!» fue la exclamación profética que Samuel Morse lanzó a través del cable en 1844 en una comunicación telegráfica que podermos considerar la inseminación de la era de la información que ahora sale a la luz. Algo más de un siglo después, en 1960, un cable telefónico transatlántico podía transportar 138 conversaciones siinultáneamente. En la actualidad, un cable de fibra óptica puede concentrar 1,5 millones de llamadas al mismo tiempo. Dentro de poco una fibra del diámetro de un cabello humano podrá transmitir en menos de un segundo el contenido de todos los números editados por la revista The Economíst en sus 153 años de existencia. Entre hoy y,el 2005 la velocidad de transmisión de datos se multiplicará por 45, gracias a la mejora de los módems, las centralitas de cambios y las nuevas redes digitales de servicios integrados.(8)
En 1995 se registraron en el mundo setenta y cinco millones de teléfonos, tantos como fueron conectados entre 1876 y 1956, en los primeros ochenta años desde la invención del teléfono. La extensión que a la red telefónica le ha costado cien años alcanzar -700 millones de unidades- la logrará Internet dentro de cinco años.(9) La potencia de información de Internet -la suma de posibilidades de intercambio, síntesis y conocimiento que ofrece- se incrementa exponencialmente con cada nuevo ordenador conectado: la potencia de la red equivale al cuadrado de sus conexiones: P(n) - n2. Lo que significa que para el año 2000, al actual ritmo de crecimiento, Internet será un instrumento de información cien veces más poderoso que hoy.(10)
LA ECONOMIA DEL CONOCIMIENTO. EL DECLIVE DE LA FUERZA DE TRABAJO COMO CLAVE DE LA PRODUCCION
El Premio Nobel de Economía Wassily Leontieff vaticinó en 1983 que «el papel de los seres humanos como el más importante factor de producción está destinado a disminuir de la misma forma que el papel de los caballos en la producción agrícola disminuyó y luego desapareció con la introducción de los tractores».(11) Peter Drucker considera que «políticamente, el asunto inacabado de la sociedad capitalista será altamente visible: la desaparición del trabajo como factor clave de la producción»;(11) y que toda empresa industrial cuyos costes laborales superen el 15 % está llevando mal el negocio.(a)
El reverso de estas afirmaciones es que la mitad del PIB de los países desarrollados consiste en actividades que se basan en la generación de información y conocimiento -desde la educación y la sanidad, hasta los medios de comunicación, la industria farmacéutica o la del software, pasando por las profesiones liberales y los servicios cualificados a las empresas-. Las industrias de alta tecnología que fabrican ---o,como la biotecnología, usan intensivamente- los equipos de información y comunicación, representan ya el 25% del PIB en los países más avanzados.
En los años noventa, ocho de cada diez de los nuevos empleos en las economías desarrolladas --desde Periodistas a enfermeros especializados--- implican «trabajo de conocimiento o procesamiento de información»." Dentro de diez años, el 80 % (de la tecnología que utilizamos hoy estará obsoleta y será sustituida por tecnologías nuevas y más avanzadas, lo cual significa que el 80 %,de la población activa trabajará, si no evoluciona, con una educación formal y una base de cualificaciones con un desfase de diez años."(14) El 70 % de los ingresos actuales de la industria informática procede de productos y servicios que no existían hace dos años.
UNA TECNOLOGIA DEL PENSAMIENTO Y LA COMÚNICACION SOCIAL
La principal fuerza motriz del cambio global de nuestra época es una mutación tecnológica cuya primera ola apenas acaba de romper en la playa de nuestro tiempo, y cuyas consecuencias y repercusiones ---su misma profundidad, el alcance de su desarrollo endógeno- aún distamos de calibrar y comprender. Las relaciones intelectuales ante su significado se dividen en dos:
1 . Se trata de una prolongación –aunque espectacular y que abre nuevos campos--- de las revoluciones índustrial de finales del XVIII, acontecimientos que transforman la faz de la tierra.
2. Entraña una ruptura con, todas las formas anteriores de avance de la técnica, pues nos proporciona una prolongación y potenciación de nuestros poderes mentales y sociales en lugar de los meramente fisicos.
Según esta última visión, el dispositivo que la nueva tecnología pone a nuestra disposición no es una invención puntual, un artefacto aún único en su clase y cualquiera que sea su potencia y habilidad. Ni siquiera es equiparable a una nueva fuente de energía o a un sistema tecnológico -una serie de invenciones y desarrollos técnicos conectados que suscitara una trayectoria de susesivas mejoras y ramificaciones en inventos y aplicaciones conexas. Las tecnologías de la información se parecen, más que al desarrollo de un instrumento específico, al descubrimiento de un método de pensamiento, un sistema conceptual o un campo científico-técnico: a partir de unos conceptos básicos y una metodología técnica de aplicación general ponen en marcha una dinámica endógena cuyas últimas posibilidades sólo las puede delimitar su desarrollo. (b)
La informática es el sistema lógico de un complejo cuyo «brazo» o proyección sensorial son las telecomunicaciones y cuyo sistema, neurológico es la microelectrónica. En tanto lenguaje, es una tecnología del pensamiento y la comunicación social -una técnica de la manipulación de símbolos- cuya analogía más próxima es el propio lenguaje humano natural. Éste, en tanto que construcción humana prehistórica, es una creación de la especie, aunque sea natural para los individuos.(c) En este sentido es enteramente artificial.- un sistema de signos sonoros y luego escritos cuyas referencias hacia las cosas y las ideas, a la vez que conforman un sistema cerrado autorreferente, son arbitrarias, Nuestra lengua natural es la más distintiva y humana -y, por lo tanto artificial o producto de un arte---- de nuestras tecnologías. Es, en realidad, la tecnología primaria y constitutiva de lo humano: la tecnología de la información -y previamente categorización- que codifica el universo de nuestra experiencia, que nos posibilita, en primera instancia, aprehender el mundo y dominarlo, y de la que derivan todas las demás tecnologías. Nuestra lengua natural es, pues, la tecnología del pensamiento y, al mismo tiempo, la tecnología social que nos permite entendemos y constituir redes espontáneas de comunicación y cooperación. Para encontrar algo parecido al nuevo universo digital, ¿no deberíamos retroceder al descubrimiento de la escritura, mucho más que a la más socorrida referencia a la invención de la imprenta y a la «galaxia Gutenberg»?
LA TECNOLOGIA DEL FIN DEL MUNDO. POR LA INFORMACION HACIA LO DESCONOCIDO
Si ésta es la analogía básica, los visionarios defensores de la segunda interpretación, que enfatizan la ruptura sobre la continuidad, estarían en lo cierto. Entre ellos están los expertos oficiales que han estudiado el advenimiento de la sociedad de la información en EE.UU., Europa y Japón. En este último país, en 1979 el poderoso MITI -Ministerio de Comercio Internacional e Industria- acuñó el eslogan «La información es el futuro», haciendo de la nueva tecnología el compendio de todo lo nuevo... y desconocido. Toda una paradoja. Pocas veces «un futuro» ha sido tan adulado por esos heraldos que son las visiones premonitorias y las ficciones científico-tecnológicas. Y pocas veces hemos tenido tan poca información sobre el meollo del mismo, y tanta dosis de su reverso -incertidumbre y desasosiego por lo que ya conocemos o intuimos---. Eso sí, sabemos que la tecnología de la información estará en el epicentro de los cambios. Creemos saberlo casi todo sobre el medio que conformará nuestras vidas, y apenas nada sobre el contenido ---el fin- al que nos gustaría dedicarlo,, la forma que adoptará la sociedad y el rostro humano que reflejará nuestra alma.
No es extraño que la revolución de las TIC y la globalización --que conjuntamente impulsan el cambio glóbal- hayan generado una profusa literatura de tonos apocalípticos que anuncia el fin de lo conocido y la epifanía de una nueva era. En los últimos dos años se ha escrito en el mundo anglosajón sobre «El final de la riqueza», «El final del trabajo», «La muerte de la inflación», «El final de la competencia», «La muerte del dinero», «El fin de la economia» y «El final de la ciencia» -incluso sobre «La muerte del servicio telefónico-. En Europa hemos sido, sacudidos por «El horror económico», «La nueva economía», «El fin de la edad dorada», y «El maldito mercado», entre otros títulos. En un alarde de humildad, algunos expertos en la materia reconocen su perplejidad -Los economistas en su laberinto- ante el giro de los tiempos. En El futuro del capitalismo el economista del MIT, Lester Thurow, detecta «desplazamientos tectónicos» en el mundo económico. Peter Drucker habla de «La sociedad poscapitalista» -la sociedad postindustrial se anunció hace tiempo-. Y, por supuesto, se proclama «El fin de la historia» e incluso, paradójicamenté, por el mismo autor, se anuncia «El fin del orden». En todas estas reflexiones póstumas ánida la convicción común de que las nuevas tecnologías -Deus ex machina (el fantasma dentro de la máquina) de este drama de la historia- son al tiempo el alfa y el omega de los traumas sociales, reales o presentidos.
En este contexto milenarista, concuerda con la más exacta de las Ironías que este sistema pitagórico de dominio del universo -montado sobre el baile perfecto de los números- y cuya esencia es comprimir tiempo y espacio, esté abocado a toparse con su particular omega digital en el calendario: el llamado «síndrome del año 2000» o «tropiezo del milenio.. El complejo tecnológico más desarrollado de la historia puede ser puesto de rodillas por dos miserables dígitos en las fechas de los ordenadores, obviados hace años para ahorrar espacio. Desde que el «I» y el «9» fueron suprimidos, para abreviar, de la cuenta de los años de nuestro siglo, los sistemas informáticos que hacen funcionar medio mundo corren ciegos hacia la fecha que computarán como «00», confundiéndose a sí mismos hasta la apoplejía. La desordenación informática amenaza a, máquinas e infraestructuras, enipresas, organizaciones y gobiernos con el caos. Cajeros automáticos, sofisticado armamento electrónico, toda clase de sistemas públicos de información y gestión, control del tráfico urbano y «pasillos aéreos» para la aviación civil, dispositivos de pago de bancos y empresas o ascensores pueden dejamos en la estacada o en manos del azar. La factura mundial total de la revisión de programas informáticos kilométricos en los que la fecha de dos dígitos aparece cada 50 líneas de código informático --tarea en la que están empeñados a contrar reloj miles de equipos de urgencia cibernética en decenas de países- podría ascender a 600.000 millones de dólares -aproximadamente 90 billones de pesetas-, cantidad superior al PIB de España. Un experto informático familiarizado con el problema afirma que frente a él se mueven dos clases de personas: «los que no están trabajando en el tema y no están preocupados, y los que lo están haciendo y están aterrorizados».(11)
James Cameron, director de Titanic (1998), la película sobre el hundimiento del transatlántico en 1912, detecta un paralelismo entre la euforia tecnológica de principios de siglo y la actual:
En la primera y última década de este siglo se ha dado esta tremenda búsqueda de progreso tecnológico. A principios de siglo se inventaron el cine, la música grabada, la telefonía sin hilos, los motores a vapor. Y ahora sentimos lo mismo hacia lo electrónico, la comunicación y la información. Ponemos nuestra fe en los ordenadores, en Internet y en el chip, sin saber qué iceberg nos amenaza allá afuera.
. El Titanic surcando los mares a principios de siglo representaba el dominio de la Naturaleza como espacio. El Titanic informático de fin de siglo representa, sobre todo, el dominio y la alteración del tiempo, y con él de nuestra propia naturaleza. Pero nos equivocamos buscando aprensivamente «allá afuera». En la era de la información, como simboliza el «síndrome del año 2000» --en sus dos vertientes contradictorias, la informática que borra el tiempo y la milenarista y escatológica que pretende acumularlo y culminarlo- el iceberg lo tenemos más cerca: la duración y acumulación del tiempo real, bajo el tiempo de superficie, comprimido, instantáneo y acelerado. Éste es el choque que nos amenaza, el genuino «shock del futuro»: el de un tiempo pasado pero preservado, sumergido, frente al presente absoluto fabricado por la tecnología digital. No es extraño, sino una perfecta metáfora del momento que vivimos, que al borde del milenio, entre la tecnología y la historia -o incluso la religión- emerja una nueva conciencia del tiempo.
LAS TIC Y LAS INDUSTRIAS CULTURALES. TECNOLOGIA SEXY, POTENTE Y PROMISCUA
La principal virtualidad de las TIC es una reducción drástica del coste y el tiempo necesario para almacenar, procesar y transmitir información. Ésta, adopte la forma de números, letras de texto, voz, imagen estática o «viva», puede ser «guardada» en ordenadores al ser codificada en una serie de «ceros» y «unos» -sistema binario (digita1)--- que son traducidos como «apagado» o «encendido», conectado o desconectado, por la corriente de electrones en millones de circuitos que constituyen la memoria electrónica.
Pese a su complejidad técnica y la abstracción numérica de su base conceptual, la informática moderna es una tecnología social desde sus primeras aplicaciones. Tiene su origen en la necesidad administrativa de contar a la gente. Herman Hollerith ideó en 1890 una máquina electromagnética para tabular el censo de población de EE.UU. «leyendo» tarjetas agujereadas que codificaban los datos. Su aparato tardó dos años y medio en procesar el censo, cuando antes se tardaba hasta ocho años.
Más de cincuenta años después, la informática dio a conocer su potencial ante el gran público en un estreno político: una máquina llamada UNIVAC, adelantando el cómputo de los votos en las elecciones Presidenciales, anunció en 1953 la victoria de Eisenhower para la televisión CBS. A principios de los cincuenta había sólo 6 ordenadores e IBM calculaba que su mercado no superaba las 25 unidades en todo el mundo.
En 1980 aparecía en el mercado el primer ordenador personal (PC) -un aparato manejable y casero que hizo de la tecnología de la información un fenómeno cotidiano-. En menos de diez años, la potencialidad económica y social del ordenador personal había estallado en todo el mundo desarrollado. De las 30.000 máquinas computadoras para uso empresarial e institucional en los países desarrollados en 1965 se pasó a los millones de ordenadores personales a mediados de los años ochenta y a los cientos de millones en los noventa. En la década de los sesenta había algo más de 200.000 programadores informáticos trabajando a tiempo completo. Hoy superan ampliamente los 10 millones .(17)
A finales de los años ochenta, las telecomunicaciones hicieron posible desplegar el inmenso potencial de la informática conectando sus unidades de procesamiento y sumando al tratamiento de la información la capacidad de interconexión y transporte de la misma a través del globo. A la «cabeza» informática y a la «potencia» electrónica se unía así la «agilidad» y el «alcance» de las telecomunicaciones. En 1989, menos de diez años después de la llegada a los hogares de los PC, éstos se unían a la red telefónica convencional. Con la integración de electrónica, soporte lógico (software) informático y telecomunicaciones, las TIC. alcanzaban su madurez; y se estrenaba Internet, la red social de comunicación interactiva de más rápido crecimiento de la historia. Este último desarrollo, que no cumple aún la década, presta a la globalización de los intercambios económicos y culturales su formidable plataforma material, de la que antes carecía.
¿9 La irrupción de los ordenadores en las redes de telecomunicación transformará completamente estas últimas -tanto técnica como empresarialmente-. Actualmente, en los países más avanzados la transmisión de datos acapara el 50 % de. los bits de la red telefónica y genera el 20 % de sus beneficios. La red telefónica, una vez ocupada en su mayor parte por la transfusión informática, tendrá que modificarse -ya no será telefónica sino otra cosa-.` Pero éste no es el último de los matrimonios tecnológicos que impulsan el cambio global y la vasta reestructuración empresarial en curso.
La tríada expansiva de las TIC, apenas alcanzada la madurez, ha encontrado un nuevo y versátil consorte para descargar su potencial de aplicarse a cambiamos la vida. Su nuevo objeto de deseo son los medios de comunicación de masas --especialmente la TV- y sus contenidos de publicidad, entretenimiento, ocio y cultura. La convergencia entre a) la telecomunicación por cable y, sobre todo, vía satélite; b) la informática y su capacidad para reducir toda clase de información -incluidas las imágenes en movimiento- a código digital; c) la televisión como industria de la comunicación de masas, y d) las industrias culturales del entretenimiento, el arte y el espectáculo ---especialmente el cine, la música, la cultura popular y el, deporte- configura el principal vector de desarrollo y crecimiento en las sociedades avanzadas.
Cuando la información digital aún no ha alcanzado la hegemonía como usuaria de las redes de telecomunicacion, la pantalla interactiva del ordenador se dispone a facilitar a la vieja caja receptora del televisor, por cuyo inmenso público/mercado se libra una extraordinaria batalla. Es la explosión de los multímedia, que aspira a concentrar no sólo a través de una misma red -por tierra, mar y aire- sino en una misma unidad terminal receptora/emisora todas las posibilidades antes dispersas y rígidas -unilaterales- de comunicación/información.
La flexibilidad y versatilidad de las TIC y la reducción de los costes de almacenamiento y transmisión de los nuevos servicios integrados -voz, texto, datos, imagen- trastocan los esquemas centralizados de los medios de difusión de masas. En un futuro próximo, éstos pasarán a ser medios descentralizados de interacción, donde se intercambien servicios culturales, comerciales, científicos y de entretenimiento específicos (temáticos) y escogidos a la carta --o simplemente interacción social libre-. En la visión de George Gilder, la teledifusión centralizada y los ordenadores centrales, como los sistemas de telefonía centralizados, cederán la hegemonía en favor de un espacio de comunicación social en red completamente distinto:
En cuanto al futuro de la TV, la nota dominante será la posibilidad de transmisión de datos digitales entre millones de teleordenadores. Estos aparatos permitirán recibir o enviar películas, archivos, reportajes, cursos y catálogos desde o a cualquier parte del mundo. Aun poniendo a disposición de los usuarios 500 o 1.000 canales, la TV no tendrá sentido en un mundo en el que siempre se tendrá acceso a lo que uno desee, cuando lo desee y desde todas las terminales que reciben actualmente la comunicación de una estación de radiodifusión.(19)
Los multimedia se convierten así en punta de lanza, ante un vasto mercado de consumo de masas, para el conglomerado industrial de las TIC, auténtico motor de la economía global. En ésta, el sector con mayor potencial de crecimiento son las industrias culturales encargadas de alimentar ese consumo. Paradójicamente, al calor de la revolución tecnológica más poderosa y de más largo alcance de la historia, se configura una economía cuyo tirón de demanda -y repercusión social está fundamentalmente en los productos y servicios culturales. Éstos son los medios de comunicación y los sectores de entretenimiento, el ocio y la cultura -en el sentido convencional---. Pero también, en una acepción más amplia, se conoce como culturales a los grandes servicios que moldean la vida, las experiencias y los valores de la gente -la educación y la formación, la sanidad, y los servicios sociales y de atención personal.(d)
La revolución de las TIC se gestá hace más de cincuenta años con el encuentro de la electrónica y la informática ---cuya semilla estaba preparada hace más de cien anos y pensada cuatro siglos antes en la especulación numérica de Pascal-. Hace apenas dos décadas, desde su maridaje con las telecomunicaciones, ha sido proyectada a dimensiones globales. Ahora se lanza sobre el mercado comercial, cultural y políticamente más sabroso: el de los contenidos de las pantallas de PC/TV (ordenador/televisión) en millones de hogares. Tiene poco más de quince años de vida económica y social significativa en el país líder -EE.UU.-. Algo más: de diez o doce en el resto del mundo desarrollado y en los nuevos países industriales. Pero aún no ha rozado a tres cuartas partes de la humanidad.
II EL PARADIGMA DE LA INFORMACION
La actual revolución tecnológica no sólo entraña un cambio técnico que afecta al aparato productivo y a todo el entramado económico y social. Significa algo más profundo aún: como una nueva escritura de la realidad, esta tecnología penetra en nuestra forma de pensar, de articular ese pensamiento y de aplicarlo, transformando los métodos de producción científica, intelectual y cultural, hasta el punto de convertirse en la metáfora por excelencia de nuestra propia mente, el mejor espejo de nuestro sistema neurocerebral o ---como ya es común en muchas ficciones- en nuestro alter ego artificial. Con la nueva tecnología se articula una nueva visión del mundo, un nuevo paradigma.(e)
Carlotta Pérez, Christopher Freeman -y con ellos Manuel Castells y otros- han acuñado y puesto en circulación el concepto de «nuevo paradigma tecnoeconómico»: un ciclo de cambios tecnológicos concatenados, una ola de innovación a la Schumpeter/Kondratieff , que arrastra una transformación del marco organizativo e institucional de la producción, que a su vez debe permitir la máxima expansión y aprovechamiento de las nuevas tecnologías. (f) El grupo nuclear que forman éstas actúa como motor de la «revolución», proporcionando un input esencial y un modus operandi que acaba impregnando las principales actividades económicas -y, en el caso de las TIC, también sociales, culturales, científicas e intelectuales-.(20) Dice Freeman:
El cambio contemporáneo de paradigma puede ser visto como un tránsito de una tecnología basada primariamente en inputs de energía baratos a otra predominantemente basada en inputs de información baratos derivados de los avances en la tecnología microelectrónica y de comunicaciones.(21)
En los años cincuenta y sesenta, los pesados ordenadores centrales, y la televisión y la radio, se acoplaron perfectamente al viejo marco de la producción centralizada y en serie. Pero ahora ---en los noventala difusión generalizada de los ordenadores personales -y su convergencia con las telecomunicaciones- junto con la aceleración de innovaciones y nuevas aplicaciones, han alcanzado un punto crítico. Están revolucionando las instituciones empresariales y laborales, así como las pautas de organización de la vida social. La actual crisis del empleo --de las formas y contenidos del trabajo-, el paro estructural y el aumento de las desigualdades son el resultado del desajuste entre las nuevas tecnologías y los cambios organizativos, institucionales y socioculturales que requieren.(g)
LA TECNOLOGIA DE LAS TECNOLOGIAS
Una triple característica de las TIC hace, que su «revolución» sea cualitativamente distinta a las anteriores:
1. Una potencia transformadora -poder productivo y, más ampliamente, de conexión intelectual y social- que apenas empezamos a imaginar.
2. La fléxíbilidad -versatilidad para todo tipo de funciones y adaptabilidad a los cambios que incorpora a los procesos de todas las actividades humanas. Y especialmente a las organizaciones, determinando una nueva forma de estructurarse y funcionar éstas: la red.
3. La universalidad de su «materia» -la información- en la que se fundamenta la amplitud de sus aplicaciones.
1. Por el contexto técnico-científico en el que surgen y se desarrollan, las tecnologías de la información son “una” tecnología de las tecnologías. Constituyen por sí mismas un entramado de tecnologías, disciplinas científicas y profesionales. La tríada microelectrónica-informática-telecomunicaciones es el núcleo central de un complejo tecnológico que ha ido integrando otras tecnologías. En el desarrollo del nuevo paradigma han sido decisivos los nuevos materiales -la fibra óptica, los superconductores, etc.-. La biotecnología, por ejemplo, cuyo objeto es la codificación'y réprogramación de la información en la materia viva, está indisolublemente ligada en su desarrollo a la nueva tecnología. El sistema neurológico del cerebro y la codificación de la información esencial de la vida en los genes ofrecen, además, a la microelectrónica y a la informática, modelos naturales de almacenamiento y procesamiento de la información. Más aún, en una extraordinaria convergencia entre tecnología y naturaleza, los chips pueden incorporarse a sistemas orgánicos, y viceversa.
La gran virtualidad que confiere su potencia al nuevo complejo tecnológico es su capacidad para romper barreras, para conectar la interacción continua que establece entre diferentes tecnologías --como las tres constitutivas del núcleo- disciplinas científicas, ramas del conocimiento y campos profesionales produce sinergias excepcionales, combinaciones y aplicaciones antes impensadas. Las TIC pueden aplicarse prácticamente a cualquier tecnología, campo de investigación o trabajo existente: desde la tecnología médica hasta los audiovisuales pasando por la maquinaria de precisión, las técnicas agrícolas, los electrodomésticos, la meteorología o la investigación criminal. Cualquier actividad puede digitalizarse.
A partir de este hecho se produce algo fundamental para el desarrollo del conocimiento. La capacidad aumentada de extraer, guardar, ordenar, analizar y relacionar información hace que cada descubrimiento e innovación se pueda aplicar en otros campos o conectar con los avances en otras áreas -a través del medio tecnológico común y del lenguaje común de la ciencia---. Por su capacidad analítica e integradora de la información, este complejo tecnológico es, en sí mismo, un auténtico motor de innovación. Introduce un componente estructural ----la conectivdad- de sinergia, de relación, que acelera los procesos del conocimiento.
Una muestra de esta aceleración del conocimiento la ofrece uno de los mayores y más decisivos avances de la ciencia: el trazado del mapa del genoma humano. Completarlo permitiría tratar muchísimas enfermedades, pero requiere reproducir la secuencia exacta de los 3.000 millones de nucleótidos que componen los 100.000 genes que forman el mapa genético de la especie humana. Una tarea tan minuciosa como gigantesca que requeriría casi un siglo si los investigadores lograran localizar un nucleátido por segundo 24 horas al día todos los días. Gracias a los ordenadores el proyecto podría completarse en diez años . (22)
Las TIC -en plural- son una tecnología al cuadrado capaz de acumularse sobre otras tecnologías y multiplicar su efectividad, incidiendo así, principalmente, sobre el propio desarrollo tecnológico. Éste es el caso de los sistemas CAD-CAM (Cómputer Aided Design y Computer Aided Manufacturing) de diseño y fabricación asistida por ordenador que han revolucionado, dotándolas de precisión y flexibilidad, las tecnologías clásicas en todo el espectro de la industria. El caso de la inteligencia artificial es paradigmático: por primera vez una tecnología es capaz de aplicarse sobre sí misma (reflexionar) para controlarse, corregirse y aprender.
LA TECNOLOGIA DE LOS PROCESOS Y LA FLEXIVIDAD DE LA RED
2. En su aplicación económica las nuevas tecnologías inciden más profundamente sobre los procesos que sobre los productos. Un chíp puede incorporarse a infinidad de productos, pero tiene valor económico sobre todo porque mejora el rendimiento de la máquina. Un ordenador, aun teniendo usos estrictamente individuales alcanza su mayor potencial cuando se conecta para agilizar el manejo de información de una gran organización o entre una red de usuarios., Incluso cuando se convierten en productos --como es el caso del PC- y entran en nuestra casa, las TIC no son un producto más. Transforman nuestro propio proceso vital, nuestra relación con otros y con el mundo, nuestra forma de hacer las cosas.
Lo que hace distinta la revolución tecnológica de la información de las que propulsaron anteriores revoluciones industriales es que la transformación de los procesos penetra -más allá de la producción- en todas las esferas de la vida humana como ninguna lo hizo antes. Puede aplicarse a todos los sectores de la economía -lo mismo ocurría con la electricidad- pero también a cada una de las funciones y tareas dentro de la empresa. Las TIC, por ejemplo, mejoran el funcionamiento de un tractor en el campo, pero también su diseño, fabricación y marketing. En un hospital agilizan el diagnóstico clínico, el archivo de los historiales médicos y la gestión administrativa. Pero también hacen más eficiente el sistema de corrección de exámenes y la enseñanza de las matemáticas o los idiomas en la escuela; lo mismo ocurre con los métodos de entrenamiento de los atletas olímpicos, la organización del almacenamiento e inventario de un supermercado, la preparación y análisis de una investigación sociológica mediante encuesta, la redacción de un libro de ensayo, de una novela o de un guión cinematográfico.
Para un niño que crece junto a su especial «amigo» el ordenador, las nuevas tecnologías cambian la forma de relacionarse con los demás, de aprender y de acceder al mundo, hasta la concepción de sí mismo. Transforman, pues, la manera en que producimos, consumimos y administramos, pero también cómo vivimos y nos comunicamos unos con otros, cómo aprendemos, nos divertimos o jugamos, y hasta cómo morimos.
Esta tecnologia que penetra y se adapta a los procesos en que se organiza la actividad humana, una vez bajo su piel les confiere la flexibilidad de un tejido, de una vestimenta fina y sensible para moldear sus formas a la naturaleza de la actividad y a los cambios de su entorno. Los ordenadores ya no se conciben como terminales de trabajo aisladas. Las personas, los grupos y las empresas, en consecuencia, ya no tienen una posición fija, una orientación unívoca en una estructura firme -sea ésta el lugar de trabajo, la organización o el mercado-. Unos y otros se relacionan según el sistema multidireccional de la red. Porque así lo determina la lógica inserta en la estructura técnica del nuevo complejo tecnológico. Pero éste a su vez remeda las formas del propio tejido de la vida natural y de la vida social no estructurada. La capacidad de penetración social de las TIC surge de su cualidad para acoplarse -mimetizándola- a la estructura y la lógica operativa de la vida social. Así, colocan al hombre y a la mujer modernos en el nudo de un entramado técnico, organizativo, comunicativo -y más ampliamente sociocultural- que les obliga a relacionarse en todas direcciones, a desempeñar simultáneamente una diversidad de funciones y quehaceres heterogéneos y a absorber dosis crecientes de complejidad.
El primer orden de complejidad que facilitan las TIC es el de la desuníformización de la estructura de las relaciones humanas en las organizaciones, tanto en el espacio como en el tiempo. No sólo permiten la descentralización funcional y física -a no importa qué distancia- del trabajo y la relación social/comunicativa. Favorecen también su desincronización. Ya no es necesario coincidir en el mismo sitio y a la misma hora para coordinar un trabajo y compartir el flujo de información que constituye y mantiene viva una organización. Multilateral, interactiva, fluida en sus formas y rápida en su respuesta, la estructura en red es necesaria, como explica Castells, «para estructurar lo no estructurado mientras se preserva la flexibilidad, ya que lo no estructurado es la fuerza impulsora de la innovación en la actividad humana».(23) En definitiva, la estructura reticular de las nuevas tecnologías permite hacer funcionar -ordenar- el caos. Como la vida misma -natural o social.
LA TECNOLOGIA DE LO INTANGIBLE Y EL ESPIRITU DE LAS COSAS
3. Por la -materia» que tratan, las tecnologías de la información y la comunicación son tecnologías de lo intangible. Su objeto es la dimensión más inasible e imperceptible pero esencial y común que permea las relaciones del ser humano con todas las cosas: la información en que se destila la ratio o el logos, la relación de las cosas vis-ú-vis el ser humano -en otras palabras, la razón de nuestra experiencia.
La información está siempre presente en todas las tecnologías. Por su núsina naturaleza todas incorporan, encaman en cierto modo, un grado de conocimiento o de inteligencia práctica sobre el objeto y la actividad de que se trate. Pero, como explica Manuel Castells, «éstas son tecnologías para actuar sobre la información, no información para actuar sobre la tecnología».(24) Las TIC no sólo recogen, almacenan y ordenan información, sino que la analizan, la combinan según instrucciones y criterios programados ---es decir, la integran- y generan información nueva relevante --es decir, conocimiento-. La información es al mismo tiempo la materia prima y el producto de la tecnología de la información.
Ésta -o lo que puede, reducirse a ella, codificarse- no se encuentra sólo en el proceso productivo. ¿Dónde no se genera y se intercambia información constantemente? La sustancia intangible de la que se nutre la nueva tecnología recorre todo tipo de organizaciones, está en los servicios tanto como en los productos, por supuesto en la ciencia -que es el conocimiento de la información esencial de la naturaleza pero también en el arte y la cultura, y hasta en los hábitos y actividades más íntimos y cotidianos de nuestra vida. La información, intangible e inaprehensible como el espíritu de las cosas -una versión actual de las ideas (formas) de Platón sostenidas por los números de Pitágoras--, está en el corazón de todo lo material. De ahí su universalidad y la de las aplicaciones de la tecnología que la descifra y la domestica..
EL SURGIMIENTO DE UNA -NUEVA ECONOMIA». EL CONOCIMIENTO, AL MANDO
Esta tripleta característica de las TIC -la ubicuidad de la información como materia prima, el extraordinario poder en su tratamiento y transmisión, y la flexibilidad en sus usos y aplicaciones- confiere a éstas un alcance sin precedentes. Estas cualidades distintivas, sin embargo, tienen un significado histórico por una razón primordial: configuran un paradigma tecnoeconómico que revoluciona el anterior y alteran de manera fundamental la naturaleza de los procesos económicos. Esto lo hacen de tres maneras, al menos, que empiezan a ser evidentes:
1. El conocimiento -la capacidad de manejar y aprovechar la ínformación- se coloca en el primer plano del proceso productivo
Las máquinas, la energía, el trabajo físico directo, factores típicos de la primera y segunda revoluciones industriales ---capital, materias primas yfuerza de trabajo- pasan a segundo plano. «Por primera vez en la historia --dice Castells- la mente humana es una fuerza productiva directa, no sólo un elemento decisivo en el sistema de producción.»(25)
Cuando se producen bienes y servicios con máquinas convencionales es decir, rígidas que incorporan un nivel de conocimiento y una información constantes, éstos no están permanentemente presentes en la producción. Pertenecen a una fase anterior, la que configura el state of the art - estado del arte tecnológico en un momento dado-. Con las nuevas tecnologías, la mejora en diseño, calidad, funcionalidad y exactitud es un proceso constante que afina sobre la marcha los mismos procesos de producción al tiempo que modifica el producto. La información se convierte en un input omnipresente y constantemente relevante en el proceso productivo; y, más allá, en la conexión de la producción con el resto del sistema económico y sus actores: el proveedor, el distribuidor y el consumidor. Y, como veremos más adelante, en las mismas formas de organización del trabajo.
VALOR DE LO CUALITATIVO. PRODUCIR, CONSUMIR, LIBÉRAR TIEMPO
2. El sistema económico prima cada vez más, en la evaluación de eficiencia en la producción de bienes y servicios, el valor de lo cualitativo sobre lo cuantitativo, y el de lo intangible sobre lo medible. Éste es el significado general, para lo que se ha llamado la «nueva economía», de la hegemonía de la información y su destilado, el conocimiento, en el proceso productivo.
La competitividad no se basa sólo en la productividad cuantitativa -la cantidad de productos por tiempo trabajado- sino sobre todo en la calidad. Ésta, sin embargo, no implica solamente una mejora -una perfección- material, sino, sobre todo, un desarrollo de los aspectos sociales/personales y culturales del producto o servicio --especialmente los asociados con el tiempo y el espacio---. El tiempo empieza a ser determinante como valor de cambio en el mercado no sólo en la producción sino en el consumo.
Aspectos cualitativos como la variedad, el producto a la medida, el servicio posventa, la comodidad, la rapidez y exactitud en la entrega y disponibilidad de lo que se ofrece están vinculados a la subjetividad y la cultura. Aportan por ello un valor difícilmente medible.
Tres cuartas partes del valor de un bien manufacturado «típico» proviene hoy de aportaciones como el diseño, la red de distribución y venta, o la publicidad. Son valores de una dimensión cualitativa eminentemente social, relacionados con el gusto, la moda, la disponibilidad y la entrega del producto, y, antes incluso, con su conocimiento y percepción por el consumidor.(i)
La extensión masiva de los productos de marca -antes minoritarios y reservados a la elite que pagaba por productos artesanales- y la eficacia de la publicidad son la muestra por excelencia de los aspectos sociales/culturales del valor económico. Estos valores están construidos sobre la elaboración y difusión de la información. Comer en un McDonald's en cualquier parte del mundo significa comprar una experiencia -una imagen asociada a un país-, y la conveniencia de la comida rápida -el factor tiempo- muy por encima de su contenido material. Lo mismo puede decirse de beber una particular bebida chispeante o adquirir una marca de pantalones descoloridos y desgarrados. (j)
La preponderancia de los aspectos sociales intangibles sobre los materiales es particularmente notoria en los servicios. El valor de una pizza a domicilio a las 11 de la noche, de un paquete enviado en dos días a través del océano, de una reserva para un concierto de Pavarotti, un restaurante de lujo en París o un viaje turístico; la cotización de un paquete de acciones, una moneda nacional o un jugador de fútbol; la calidad de una educación universitaria y de un servicio de guardería, o la garantía de un tratamiento en una clínica de prestigio, son todos ellos valores económicos que responden a consideraciones eminentemente socioculturales. Se trata de valores creados sobre prioridades y elecciones --en la demanda de los consumidores- basadas en la construcción simbólica, cultural --es decir, informativa- del producto o servicio ofrecido. Muy particularmente, éstos están basados en la capacidad de cualificación de la experiencia del tiempo y de la disposición sobre él -sea para comprimirlo, para reservarlo y asegurarlo, como si se empaquetara aparte, o, simplemente, para disfrutarlo sin límites .(k)
El historiador Von Tunzelmann ha mostrado que, históricamente, al introducir una nueva tecnología las -empresas buscan principalmente ahorrar tiempo. Así fue en la industria británica del algodón, con la introducción del sistema fabril a finales del siglo XVIII; y en el siglo XX con la producción en serie (el taylorismo) que acortaba el tiempo de cada tarea y aceleraba el flujo del trabajo. Nunca, sin embargo, como en el actual sistema tecnológico, el tiempo y su ahorro habían jugado un papel tan decisivo .(27)
Sin duda, el valor sociocultural más importante que produce el paradigma de la información es la rapidez, el ahorro de tiempo en la producción, pero también en el consumo -incluida aquí la tecnología que nos ahorra tiempo en la vida doméstica-. Las nuevas tecnologías producen sobre todo tiempo disponible, sea para comprimirlo encajando en él más y más actividades económicas -más trabajo y más consumo--- o para liberarlo en actividades en las que el tiempo no se cuenta, se disfruta.
LA REPRODUCCION DEL CONOCIMIENTO Y EL DESAFIO A LA ESCASEZ
3. La conversión de la información y el conocimiento en el input decisivo de la nueva economía constituirá el mayor desafio al principio económico básico de la escasez.
Cuanta más información y conocimiento tienes, utilizas e intercambias, más proliferan y se multiplican. Este nuevo input paradigmático -progresivamente más decisivo, más disponible y más barato en relación con otros- es diferente de los inputs y productos tradicionales en que puede reproducirse y expandirse infinitamente. Es, en principio, inagotable. El que lo utiliza no priva a nadie de acceder a él y utilizarlo. El conocimiento no se consume.
El valor en conocimiento de un nuevo concierto de piano, de un descubrimiento en biotecnología o de un programa informático para acceder a Internet, aumenta progresivamente su peso en el precio final de venta en relación con el valor de su soporte físico -un CD-ROM, un disquete o una operación electrónica- a medida que las economías de escala y las mejoras tecnológicas reducen el coste marginal de su reproducción y distribución. Se puede utilizar sin consumirse una y otra vez.
En la economía del conocimiento, el valor de cambio --es decir, mercantil- de su principal input, y de una buena parte de sus productos y servicios, cederá lentamente terreno a su valor de uso ---es decir, a su creciente accesibilidad-. Es cierto que lo escaso no es tanto el conocimiento sino la capacidad para entenderlo y utilizarlo.(28) Pero, como tendencia, el nivel educativo de la población aumentará y la base de conocimientos de la sociedad se difundirá más ampliamente. En esa medida, y en tanto más y más productos -y, sobre todo, servicios- se hagan intensivos en conocimiento, dejarán de tener sentido en la esfera estrictamente comercial. Para contrarrestar esta tendencia, el valor del conocimiento en el que se basan deberá ser legal/artificialmente elevado protegiendo -¿cómo?- los derechos de propiedad intelectual de forma draconiana.(l).
En la economía global de la información, el ciclo vital de los productos, las tecnologías y las inversiones se reduce drásticamente. Lo hace en proporción inversa a su volumen material -o en proporción directa a su desmaterialización-. Japón tardó tres o cuatro décadas en convertirse en el líder mundial en la fabricación de coches. El liderazgo en la producción siderúrgica mundial ha cambiado cada diez años en las últimas tres décadas. Ha pasado de EE.UU. (Pittsburg) en los años setenta a Japón en los ochenta -adaptando tecnología norteamericana-, para ser disputado en los noventa por nuevos supercentros en Corea (Pohang) y China (la Acería n.o 5 de Shanghai). Taiwan, adquiriendo tecnología disponible, se ha hecho en sólo cinco años con buena parte del mercado mundial de ensamblaje de ordenadores personales. Sólo la ventaja en I+D (investigación y desarrollo) en capacidad científica y tecnológica garantiza -hasta cierto punto- mantenerse por delante de los competidores. Sin embargo, es obvio que en la era de la información es más fácil copiar un programa de software, el diseño de ropa de moda o un compact disc con éxitos de música popular que una planta siderúrgica.
Pero la cosa no para ahí. El problema de fondo del control y la difusión del conocimiento trasciende la piratería de los productos de consumo. Cuanto más importante es el conocimiento para la vida, su preservación o su calidad y dignidad, más dificil resulta aceptar su privatización y su tratamiento exclusivamente comercial. ¿A quién pertenece el mapa genético de la especie humana?
. Entre 1990 y 1995, dos científicos norteamericanos, Craig Venter y William Heseltine, lograron reproducir parcialinente con la ayuda de un ordenador de gran potencia la secuencia de alrededor del 85 % de los genes humanos. Pero Craig y Heseltine hicieron algo más: patentaron la información descubierta con la pretensión de hacerse con los derechos legales sobre el conocimiento del genoma humano, adquiriendo así la posibilidad de controlar en exclusiva la comercialización de futuros tratamientos o medicamentos derivados de semejante caudal de información.(m)(29).
El caso ilustra el dilema ideológico y moral de una sociedad cuyo bienestar depende de la producción de una gran diversidad de conocimiento -científico, tecnológico, social, intelectual, cultural, artístico- cuya privatización en muchos casos --como éste resulta impensable.
LA PROPIEDAD INTELECTUAL Y EL «CERCADO» DEL CONOCIMIENTO
. Asistimos hoy, en relación con la propiedad intelectual -los derechos de uso del conocimiento- a un proceso que podría ser comparado, salvando las distancias, con los cercados de tierras comunales -los enclosures- en los siglos xvii y xviii en el proceso de acumulación primitiva del capital. A medida que el conocimiento, un bien, en principio expandible, reproducible y en gran medida a disposición del público, se convierte en el activo decisivo del capital para la generación de riqueza, empieza a ser apropiado y «cercado» para preservar su escasez y su explotación comercial.
Las tecnologías de la información imprimen al acrecentamiento y profundización del conocimiento -el descubrimiento en la ciencia, la innovación en la tecnología y la mejora en los productos- un carácter continuo. En la secuencia de los descubrimientos, los hallazgos ex novo y las invenciones revolucionarias ceden rápidamente el terreno a los pequeños y minuciosos avances incrementales. Éstos dependen cada vez más de la estructura social (relacional) de la innovación en su organización, y de la capacidad de empresas e instituciones para cruzar datos, ideas y, aplicaciones provenientes de campos y disciplinas diferentes.
El conocimiento de una sociedad se hace socialmente más denso -más entretejido entre diferentes personas, grupos e instituciones- y también más fluido -comunicable- y continuo en su progreso a medida que su base se ensancha y profundiza, al aumentar el nivel de educación y cualificación profesional de su gente. Las nuevas tecnologías no sólo aceleran el avance del conocimiento, sino que también intensifican el carácter social de su generación y de,su apropiación.
El «cercado» de la fuente de riqueza por excelencia en la sociedad de la información, resultará progresivamente complicado y conflictivo.(n) Ya lo fue «poner puertas al campo» en las grandes expropiaciones que permitieron la acumulación de tierra en manos privadas hace varios siglos. Pero ahora, el campo que hay que cercar es intangible y, a la postre, incontenible.
ECONOMIA Y SOCIEDAD: UN ENLACE PERSONAL
En las dos primeras revoluciones industriales, la economía y la sociedad --el trabajo y la vida personal y social- constituían esferas distantes. La economía imponía su lógica -su ritmo temporal sincronizado, su espacio concentrado y su organización jerárquica- de forma inflexible y aplastante sobre la sociedad y la vida. Tecnologías industriales voluminosas, aún rudimentarias y rígidas, exigían enormes cantidades de capital y un trabajo risico subordinado a la máquina.
En cambio, los rasgos que hemos descrito en las páginas anteriores otorgan al nuevo complejo tecnológico una doble dimensión: económíca y social/cultural. El don de ubicuidad de los nuevos aparatos y sistemas --ordenadores y chíps que se incorporan a teléfonos móviles, coches, pantallas de TV, electrodomésticos, muebles e inmuebles, y pronto a nuestra ropa o nuestro cuerpo- hace que las TIC sean tan relevantes fuera de la economía como en la misma producción.
1 Las redes informáticas/electrónicas son un instrumento tan poderoso para la autoorganización de la sociedad a todos los niveles --- el doméstico/privado, el intermedio de la sociedad civil, y, con notables posibilidades, el político-institucional- y para el desarrollo de su conciencia y conocimiento -la producción intelectual y científica, la creación cultural y artística- como lo son para la organización de la producción o el sector público-administrativo.(ñ)
. El paradigma de las tecnologías de la información y la comunicación tiende a reducir la distancia entre economía y sociedad, y a hacer más porosas y flexíbles las relaciones entre estas dos esferas. Su capacidad para extraer, integrar y transmitir información en tiempo real a cualquier distancia hace de las estructuras económicas --el mercado con sus componentes básicos de oferta y demanda-,.una red más sensible a los determinantes extraeconómicos últimos de la actividad económica: las necesidades y aspiraciones humanas. La persona adquiere nuevos poderes -una mayor autonomía- respecto de las categorías/roles económicos en los que hasta ahora ha tenido que encajar. Los ordenadores y los nuevos sistemas de, comunicación hacen factible interrelacionar de maneras antes impensablés el trabajo y la vida personal, la producción y el consumo. La economía se desmasifica, se personaliza. Por otro lado, al integrarse tareas intelectuales y de ejecución, el trabajo abarca más del proceso productivo/organizativo en el que está inserto. La organización como un todo --sea empresa privada, administración o asociación civil- se vuelve potencialmente más accesible y transparente a sus miembros, en su funcionamiento interno, y más sensible con los clientes, consumidores o ciudadanos, hacia afuera.
La relación entre el individuo considerado como persona ---como sujeto activo, y no como mero y pasivo productor/consumidor/votante- y la organización, se hace potencialmente más equilibrada. Y por dos razones: primero, por la accesibilidad de la organización como un todo, gracias a la intensidad y fluidez de la información a todos los niveles; y segundo, por la necesidad de responder a un trabajador/consumidor/ciudadano informado, y al que el nivel de educación alcanzado y las nuevas tecnologías confieren una gran capacidad de decisión autónoma. Por otro lado, la cultura de masas cambia su modus operandi.- las TIC trastocan el esquema unilateral -típico de la producción de masas- en el que se basaba la comunicación social, alternando y fundiendo el papel de los emisores y los receptores de información. La nueva infraestructura material de la comunicación y la cultura otorga nuevos poderes al sujeto, si tiene acceso a los nuevos medios y la educación adecuada.
Doscientos años de transformación antropológica, en el proceso de creación de la industria y los mercados, fueron encajando a las personas en categorías/funciones económicas -productor y consumidor abstractas y uniformizadoras. La lógica económica que impulsan las tecnologías de la información tiene la virtud de operar una metamorfosis inversa. En uno y otro polo del circuito económico -tanto en la fábrica y la oficina como en el centro comercial- estas funciones o roles tienden a parecerse más a la realidad humana que los sustenta. Tanto uno como otro -Productor y consumidor- necesitan ser tratados más como personas diferenciadas -por imperativo de la produccion y del mercado.
La aplicación masiva de las nuevas tecnologías en el tejido económico y social revaloriza en el trabajo y en la empresa las dimensiones social e interpersonal, organizativa (de comunicación e integración de funciones) y cultural e instítucíonal (de motivación y participación), en relación a la dimensión meramente técnico-productíva.
He aquí una gran paradoja sobre la que volveremos después: a medida que las nuevas tecnologías acercan el funcionamiento de la economía real al ideal teórico de la Economía como ciencia -transparencia e información perfectas, costes de transacción mínimos, intensificación de la competencia- su propia lógica diferente, autónoma, situada por encima de la escala y el tiempo humanos, tiende a difuminarse.
EL ETHOS AMBIVALENTE DE LA TECNOLOGIA: ENTRE LA CONECTIVIDAD Y EL AISLAMIENTO
El ethos del nuevo paradigma tecnológico ---el significado humano/social que lo impregna, la intencionalidad implícita que caracteriza su génesis, desarrollo y aplicaciones- es la capacidad de integración, la conectividad y la inmediatez que imprime a todas las actividades humanas. Se trata de una tecnología social --que prolonga y potencia nuestras facultades sociales/comunicativas- tanto o más que una tecnología productiva. Pero, al mismo tiempo, es la tecnología productiva más individualizada de la historia, pues hace interface (cara a cara, relación bilateral directa) con individuos en primera instancia. Pero no sólo con meras unidades individuales de seres humanos, como podría ocurrir con una herramienta de mano, sino con lo más individual/personal que tenemos: nuestro pensamiento, cuya potencia multiplica y cuyo alcance extiende.
El riesgo de las TIC, como el de toda tecnología por el hecho de serio --que es complemento de nuestra capacidad y sustituto de la misma, a la vez remedio y enfermedad- es su capacidad de incrustación en nuestras vidas. De ahí su profunda ambivalencia. Su poder de integrar y socializar se corresponde con el previo de separar y aislar. Las posibilidades de conexión que otorga a nuestra individualidad -Capacidad social/comunicativa y capacidad de pensamiento, imaginación y síntesis- conllevan su reverso: la des-socialización respecto de nuestro entorno inmediato, y la des-integración de nuestro pensamiento en una explosión de información, imágenes y datos.
Como atestigua la historia reciente de los medios de comunicación, las TIC, incrustadas entre los dos polos del ser humano ---el social y el individual- tienen tanto la capacidad de aislamos hasta convertimos en seres desvinculados y abstractos, como la de socializamos hasta anular nuestra personalidad.
III DE LA DINAMO AL MICROCHIP
LA EXPERIENCIA HISTORICA DE LA ELECTRCIDAD
A caballo de los siglos XIX y XX, el cambio a la electricidad es el precedente histórico más claro de la extensión al tejido económico de un nuevo paradigma tecnológico. Si sus parámetros -la amplitud, profundidad y ritmo de aplicación de la nueva tecnología- son trasladables en alguna medida, el pleno impacto de la revolución de las TIC no llegaría hasta la primera década del siglo XXI. Éste sería el período básico de acoplamiento en el que la extensión (cuantitativa) y la profundización de las aplicaciones de las nuevas tecnologías provocarían la transformación (cualitativa) de la organización económica, la política, las instituciones y la cultura social. El nuevo paradigma tecnoeconómico encajaría entonces con una nueva sociedad.
1 El economista británico Chris Freeman -uno de los mayores analistas del cambio tecnológico- calcula que sólo entre los años 2010 y 2020 las sociedades desarrolladas habrán absorbido plenamente las nuevas tecnologías, y realizado la reordenación social que hará posible el retorno al pleno empleo. Esto ocurriría tres o cuatro décadas después de comenzar su aplicación económica y social masiva -mediados de los ochenta- y cinco desde los primeros avances tecnológicos decisivos --el microprocesador en 1971 y el PC en 1974 (modelo Altair 8800) y 1977 (modelo Apple fl).
El primer generador eléctrico (manual) de corriente continua se inventó en 1870; y el primer motor accionado por un generador eléctrico apareció en 1873. Pero -en una casi exacta simetría histórica con el desarrollo de las TIC- la electricidad no empezó a distribuirse como bien de consumo hasta 1882 -y el primer motor eléctrico para uso industrial (la dinamo) se estrenó en 1883-. Desde el primer despegue tecnológico y las primeras aplicaciones industriales, hasta que su difusión masiva se tradujo en un salto en la eficiencia del sistema económico, pasaron cuarenta o cincuenta años. Más que el descubrimiento mismo y su aplicación inmediata, o incluso la difusión extensiva de la nueva tecnología, lo que genera el progreso es la adaptación organizativa, institucional, y de las infraestructuras industriales y sociales." Según el historiador económico Paul Davis, una nueva tecnología no revela su potencial de mejora de la productividad en el conjunto de la economía hasta que su utilización no sobrepasa el 50 %. Éste sería e umbral de productividad --de impacto económico- de un nuevo paradigma tecnológico.(31)
En 1880 la energía eléctrica había dejado técnicamente obsoletas la energía del agua y la del vapor. Pero al final de esa década en EE.UU. Sólo el 4 % de los industriales y el 3 % de los hogares utilizaban la nueva fuente de energía. En 1899 representaba todavía menos del 5 % del input energético total en la industria. Y en una fecha tan avanzada corno 1910 -treinta años después de estar disponible sólo el 19 % de las fábricas y el 15 % de las familias contaban con electricidad. Habría que esperar a los años veinte para que ésta alcanzara el 50 % de las empresas y el 35 % de los hogares y para que la mejora de la productividad y los beneficios de la nueva tecnología fueran notorios. Fue la década ruidosa de la euforia capitalista de posguerra, pero también, conviene recordar, la de la consolidación de la Revolución bolchevique, cuando Lenin definía a la nueva sociedad comunista como la suma de los soviets más la electrificación. El nuevo paradigma tecnológico no se hizo dominante, con el 78 % de las empresas y el 68 % de los hogares electrificados, hasta 1930: en vísperas de la Gran Depresión.(32)
LA DESCARGA ELÉCTRICA: REVOLUCION ECONOMICA E INERCIA SOCIAL
La electricidad ofrecía mucho más que una energía más poderosa y barata para mover las máquinas --entre 1880 y 1930 el coste del kilovatio/hora cayó en un 400 %-.-" Inspiraba un cambio fundamental en el sistema de organización de las fábricas cuya comprensión e implementación llevó tiempo. La máquina de vapor propulsaba un gran número de ejes a través de un complejo mecanismo de correas y poleas que exigía la colocación de las máquinas en línea. La electrificación permitía una nueva disposición de la producción mediante la tracción eléctrica en grupo, y más tarde la tracción individual --es decir, un motor eléctrico para cada máquina---. La nueva fuente de energía era móvil --dentro de la fábrica y en relación con su localización geográficay la lejanía de la máquina de la fuente de energía que usaba no mitigaba su potencia y rapidez. La energía portátil hacía posible reorganizar la producción, al llevar la energía y colocar cada máquina --con su propio motor- en función de las necesidades del trabajo, lográndose una disposición en planta más eficiente, lo que ahorraba, además, espacio y capital. Los beneficios indirectos de la tracción eléctrica individual (flexibilidad infraestructura/organizativa) eran superiores a los directos por el ahorro de energía (coste).
Los beneficios sanitarios, sociales y psicológicos fueron casi igual de importantes. La electricidad, una energía más limpia y, claro está, más luminosa, mejoró sustancialínente las condiciones de trabajo y la calidad de los productos. Era posible concentrar a más trabajadores en una misma fábrica y la nueva organización espacial de la producción y el trabajo facilitaba el contacto entre ellos. Las fábricas se podían localizar junto a proveedores, materias primas o consumidores, o al lado de centros de transporte, en lugar de junto a cursos de agua en movimiento. La industria --diseminada al principio en zonas rurales- se hacía urbana y aceleró el surgimiento de las megalópolis del siglo xx. El nuevo paradigma de la electricidad ---ciudades con calles, tiendas y casas iluminadas- cambió también el comportamiento del consumidor y los hábitos de vida.-(34) La luz artificial, que abría espacios y horas al trabajo y al consumo, inauguraba un nuevo tiempo social.
Los efectos combinados del nuevo paradigma tecnológico --en el que hay que incluir el papel del motor de combustión interna y la energía del petróleo en los sistemas de transporte- convergen y se aceleran a principios de siglo. En los años veinte la reorganización de los procesos de trabajo y la reestructuración de la economía «explotan», disparando la productividad. Si en 1912 se necesitaban 4.664 horas para fabricar un coche, en 1924 bastaban sólo 813 horas." Entre 1920 y 1927 la productividad en la industria de EE.UU. aumentó un 40 %, lo que provocó la pérdida de 2,5 millones de puestos de trabajo -825.000 sólo en la industria.(o).
La Gran Depresión fue en primera y última instancia una crisis de sobreproducción. Pero tras una perturbación de esa magnitud hay mucho más que un desajuste económico --cuantitativo- entre la oferta y la demanda. Revela un desfase profundo entre la economía y la sociedad, entre la magnitud, la profundidad y el ritmo del cambio que el nuevo paradigma tecnológico impone en el sistema económico, y la capacidad de la sociedad -sus instituciones, sus hábitos y psicología para ajustarse a los nuevos métodos de producir y consumir. El necesario complemento de la nueva eficiencia económica, la socíedad de consumo -inducida por las técnicas modernas de marketing y publicidad- no empieza a hacer mella, y muy lentamente, hasta finales de los años veinte. Es precisamente en estos años -con la Convención de Washington de 1920 que establece la jornada de 8 horas- lenta y tardíamente, con la resistencia y la parsimonia de las primeras potencias industriales, se reducen significativamente las horas de trabajo desde las últimas regulaciones en el siglo xx. La liberación de tiempo era un requisito previo para abrir paso a los hábitos del consumo de masas.
En los años treinta, la inadecuación entre economía y sociedad --entre el tiempo y la lógica de la eficiencia del aparato productivo, con su ritmo de cambio, por un lado, y el tiempo y las pautas de una vida social aún no sometida al imperativo del consumo por otro- se convirtió en un colosal desajuste entre oferta y demanda. La sociedad no contaba con los medios -intelectuales y políticos, culturales y psicológicos- para regular su propio, desproporcionado, poder tecnológico y económico.
HACIA LO INFINITAMENTE PEQUEÑO. EL POTENCIAL FUTURO DE LA MICROELECTRÓNICA
Entre 1a segunda revolución tecnológica de la era industrial y esta tercera revolución de la información hay, al menos, dos diferencias fundamentales: a) la universalidad de su materia prima -la información- permite a las TIC penetrar en todos los procesos económicos y sociales, y afectar a otras tecnologías y disciplinas científicas, culturales, intelectuales o artísticas; b) pero, sobre todo, el cambio tecnológico actual --comparado con el de principios de siglo- resulta desbordante por su ritmo vertiginoso, por su momento -la aceleración más la Potencia acumulada-. Nadie es aún capaz de determinar con seguridad el alcance y duración de la onda expansiva de las TIC.
En 1965, Gordon Moore -fundador de Intel, el primer fabricante mundial de microchips--- predijo que el poder de procesamiento de los ordenadores se duplicaría cada 18 meses. La compañía Motorola proclamaba en un anuncio publicitario que hace sólo unas décadas todos los circuitos integrados en uno solo de sus chips actuales habrían ocupado el espacio de una nevera y necesitado toda su capacidad de refrigeración. A principios del próximo siglo podrán comprimirse en un solo microchip las unidades de proceso de 16 superordenadores --de los que antes tenían el tamaño de una nevera-. Y actualmente, el chip Pontium II de Intel contiene 7 millones de transistores -en 1971 el primer microprocesador tenía 2.300-.(p) El chip Merced, en proyecto, podría contener entre 20 y 50 millones de transistores, y procesar a una velocidad de 1.000 megahertz, que doblaría a los más rápidos chips actuales.(17)
Esta sobrecogedora capacidad de integración microscópica permite incrementar correlativamente la memoria y la velocidad de los ordenadores -y reducir su coste-. En 1971, el primer microprocesador (chip) tenía una capacidad de 1.024 bits o 1 kilóbit; (q) en 1987 era de 1 millón (1 megabit); y a finales de siglo un chip alcanzará los 256 megabits de memoria. Un microprocesador logra hoy una velocidad 550 veces mayor que la del primer chíp. En 1955, una década después del primer ordenador electrónico, su sucesor más avanzado procesaba 10.000 instrucciones por segundo; en 1989 la velocidad era ya de 100 millones de instrucciones por segundo. Actualmente, el Pentíum II procesa 500 millones de instrucciones y en el año 2000 se rozarán los 10.000 millones. Gracias a esta integración, un torrente inconcebible de datos -voces, texto e imágenes---- pueden trasladarse a la velocidad del electrón a través del planeta."
Tanto o más significativo que la potencia tecnológica desatada y su aceleración es la ruptura de las barreras económicas que provoca -la implosión de los costes, auténtico motor de la revolución de las TIC-. El coste promedio de la potencia de procesamiento de los ordenadores es hoy una centésima de 1 % de lo que era en los primeros setenta. Si la industria automovilística se hubiera desarrollado a la misma velocidad, un coche normal costaría hoy menos de 1.000 pesetas y haría 90.000 kilómetros por litro de gasolina. Nunca se había reducido de forma tan drástica el precio de un insumo industrial.(19).
Mientras sigan cayendo las barreras risicas en la progresión de la microelectrónica hacia lo infinitamente pequeño, la dinámica de reducción de costes se mantendrá -y con ella el impacto económico y social de las TIC-. Los transistores son hoy hasta cinco millones de veces más pequeños que el primer transistor -de 3 centímetros- construido en 1947. En 1970, las partes constitutivas de los transistores tenían una anchura de 12.000 nanómetros;(r) en 1990 de 800 nanómetros; y antes de fin de siglo rondará los 300. Científicos de EE.UU., .Japón y Europa prueban ya transistores que puedan funcionar con un único electrón. En el horizonte está la expectativa de comprimir 1.000 millones de transistores en un chip. William J. Brinkinan --director de investigación en materiales de los Laboratorios Bell- estima que la miniaturización del transistor está «algo más de medio camino» del punto en que la reducción de tamaño chocaría con las leyes de la fisica. «Las ecuaciones --explica Brinkman~ empiezan a no ser válidas cuando las cosas se vuelven realmente pequeñas.(40)
¿TANTA INFORMACION COMO DIOS? NATURALEZA Y TECNOLOGIA CONVERGEN
El otro pilar de la Microelectrónica -los discos de memoria magnética que registran y almacenan la información en los ordenadores también se precipita hacia el nivel atómico y al desplome de los costes. Para aumentar la densidad de información comprimida en un disco, los puntos magnetizados -registro de un bit de información- se hacen cada vez más pequeños y el número de partículas magnéticas que los forman es menor -hasta poder reducirlos a átomos individuales, en un futuro no tan lejano-. En 1965, el,primer disco duro (hard drive) de IBM tenía que ser transportado en una camioneta, almacenaba 5 megabytes (s) y costaba cerca de 1 millón dólares. Hoy un ordenador personal corriente tiene un disco duro con sitio para 2.000 megabytes y cuesta 200 dólares. La actual densidad de almacenamiento de información permite comprimir 1 gígabyte(t) en 2,5 centímetros cuadrados (una pulgada cuadrada). Robert Scranton -responsable de sistemas de almacenamiento en IBM- considera que los límites de la, ctual tecnología están en algo más de 70 gigabytes por pulgada cuadrada .(41) Cuando se pueda comprimir información en un solo átomo habremos alcanzado la frontera de la densidad de información -mil millones de megabytes (mil billones de caracteres) por pulgada cuadrada.
Para entonces se habrá logrado artificialmente acercarse a la densidad de información que la Naturaleza alberga en sus estructuras básicas para su propio funcionamiento -para la vida-. ¿Tendremos acceso a tanta información como Dios? Quizá no tardaremos mucho en saberlo. Los expertos estiman que los próximos cinco años cambiarán la industria informática más que los veinticinco anteriores. Las técnicas de microproceso en uso encontrarían sus límites físicos hacia el 2020; los actuales métodos y materiales magnético-resistentes alcanzarían su máximo de almacenamiento y densificación de la información hacia el 2010.
Esta fuga tecnológica hacia lo infinitamente pequeño, poderoso y barato alberga implicaciones extraordinarias. Equipados con esta potencia de procesamiento y almacenamiento de información, junto con los avances espectaculares en procesamiento paralelo -varios ordenadores o varios microprocesadores funcionando simultáneamente e interactuando- los soportes lógicos (la informática) avistan un horizonte de aplicaciones y posibilidades casi impensables. Los sistemas de inteligencia artificial (IA) se aproximan a la «inteligencia» de la naturaleza y del cerebro humano. La biología -la lógica de la vida- y los ordenadores -la lógica artificial- se imitan mutuamente. Éstos aprenden de aquélla cómo funcionan los sistemas complejos y autoorganizados -no programados-- de información que constituyen la vida en sus componentes básicos. La lógica combinatoria de una molécula de ADN, por ejemplo, podria ser asimilada por un superordenador. Los sistemas de IA tantean ya la reproducción de las redes neuronales del cerebro humano. El mismo avance en el diseño de sistemas cada vez más complejos de información y aprendizaje -IA- ofrece claves y analogías sobre el funcionamiento de nuestro cerebro. La inteligencia artificial y la de la naturaleza se hallarían ---como por otra parte sugiere nuestra intuición- en un proceso de convergencia.
El desarrollo de la microelectrónica, como el de la informática, se aproxima a las dimensiones y las pautas en que la Naturaleza se organiza a sí misma. El horizonte de la informática es la apertura a esa complejidad no predeterminada -o caos autorregulado- de ciertos fenómenos naturales- desde el ADN hasta el cerebro humano, pasando por el tiempo meteorológico. Sin embargo, sistema complejo/caótico lo es también, y sobre todo, la vida social.(u) Los ordenadores no sólo se acercan a reproducir el funcionamiento del cerebro humano sino que, como éste, relizan su máximo potencial conectándose con otros. Las conexiones de ordenadores en redes cada vez más amplias y versátiles, tienden a reproducir -como un fino, poroso y flexible tejido tecnológico-- la estuctura y lógica operativa de la vida social, que es primariamente una vida en red. Pero la red tecnológica, no limita a reproducir las redes sociales espontáneas: las amplía y las tencia. Mucho más que un mero instrumento, el complejo de TIC, como un todo, se revela como una tecnología del pensamiento --o de la inteligencia- cuya potencia y desarrollo, como los del propio pensamiento humano, son proporcionales a su conectividad, a su carácter social.
EL ENIGMA DE LA PRODUCTIVIDAD
«El cambio más importante en la historia de la tecnología» nos ha sorprendido con un desconcertante y persistente enigma: sus resultados -al menos en el conjunto de la economía- son todavía invisibles. Ésta es la llamada «paradoja de la productividad». En los últimos cinco años se invirtieron 800.000 millones de dólares en tecnología informática en EE.UU.(43) En los años ochenta, las TIC absorbían sólo el 20 % de todas las inversiones en nuevas plantas y equipos; en los noventa suponen el 40 % de toda nueva inversión. En las economías desarrolladas, sin embargo, el crecimiento de la productividad --un promedio anual del 4,5 % antes de 1973- incluso se ha reducido hasta un raquítico 1,5 %." Los economistas no ocultan su perplejidad. Los ordenadores --como dice el Premio Nobel Robert Solow- están por todas partes, excepto en las estadísticas de la productividad.
Para resolver el enigma se han ofrecido varias explicaciones, que se pueden resumir en dos categorías: a) todavía espronto, ya lo veremos el siglo que viene; b) las nuevas tecnologías cambian la naturaleza de la actividad económica, que se vuelve más difícil de medir.
1. A) las TIC, apenas ahora, a finales de los noventa, habrían traspasado el 50 % de difusión -el umbral de productividad de Paul Davis---- en las economías avanzadas. En EE.UU., los trabajadores con ordenador han alcanzado la mitad del total desde mediados de los noventa. Los equipos informáticos son todavía sólo el 2 % del stock de capital -los trenes eran el 12 % en su apogeo en el siglo XX- aunque si añadimos software y telecomunicaciones se acercan al 12 %.(41) Además, la evolución del nuevo paradigma tecnológico no ha alcanzado aún su madurez técnica; está todavía en plena juventud. Sus principales aplicaciones y su pleno influjo en todos los sectores y actividades están por llegar.
B) Si un paradigma tecnológico tiene un ciclo de cuarenta años hasta alcanzar su madurez organizativa e infraestructural, institucional y cultural, no veremos los resultados de las TIC hasta la próxima década. Inicialmente las nuevas tecnologías son adoptadas como meras sustitutas de las tecnologías que desplazan. La electricidad se usaba en lugar de vapor para mover los mismos sistemas de transmisión de energía y con igual disposición de las máquinas. Ordenadores personales de gran potencia se utilizan hoy como sustitutos de las máquinas de escribir; y los sistemas de maquinaria flexible CAD-CAM se instalan para sustituir trabajadores cualificados, bloqueando los controles. Las TIC han sido introducidas y utilizadas en gran medida para reducir costes laborales, no para mejorar la calidad y añadir nuevo valor.
Los ordenadores ya han mostrado su rendimiento en las principales empresas. Pero buena parte del tiempo de trabajo -y del empleo que las TIC ahorran en la industria y los servicios de alta productividad es desplazado a sectores y actividades de baja productividad. El resultado es una economía de dos velocidades en la que los servicios «bajos» lastran la productividad media. ¿Podría llegar a ser esto un problema permanente? El cambio estructural en los países desarrollados -según esta hipótesis- ya no se produciría, como hasta ahora, desde sectores de baja productividad -agricultura, industrias maduras- a otros de alta productividad -industrias punta y servicios avanzados sino de éstos a otros de productividad menor -servicios personales, sociales y culturales que inciden directamente en la calidad de vida.
2. La explicación más inquietante de la paradoja de la productividad sostiene, en cambio, que las TIC promueven un cambio tal en la naturaleza de la actividad económica que confunde nuestro aparato estadístico ---que es el que mide el valor de lo que producimos. El gran salto en la productividad se estaría produciendo, sólo que no nos enteramos.(v) En una economía de servicios el valor producido -incluso en los bienes materiales- responde en proporción creciente a aspectos intangibles y cualitativos, y resulta difícil de definir y cuantificar. La «productividad» de un hospital no se mide por el número de operacio nes realizadas, los fármacos que expide, la ocupación de camas, o la estancia media de los enfermos -números que podrían indicar resultados diametralmente opuestos-. La eficiencia de una escuela no puede calibrarse por el número de alumnos aprobados --que depende, del nivel de exigencia y el de partida de los almunos-. Y no cabe evaluar un medio de comunicación por las cifras de audiencia o publici dad, que abarcan lo mejor y lo peor.
Esto, es así, porque, la virtualidad de las TIC no se refleja tanto e la reducción de costes en la producción de los mismos, como en el valor añadido al producto o servicio en mejoras cualitativas --diseño, variedad, tiempo, precisión, trato, etc.-. Parte esencial de estas mejoras, consiste en conectar y comunicar -dar a conocer- y en ofrecer comodidad y acceso conveniente en el tiempo y, el espacio. Los cajeros., automáticos, por ejemplo, hacen la vida más fácil a los clientes de los bancos, y el correo electrónico sustituye multiplicando rapidez y agilidad- la carta echada al correo, lo que no aparece en ninguna estadística. Hay una proporción creciente de actividades cuyo valor -intangible, cualitativo, cultural, personal/subjetivo, social--- no puede contarse en unidades materiales. La economía de la información se sale de las estadísticas. Pero, entonces, ¿qué es una economía que no puede medirse?
Es posible que la «paradoja de la productividad» esté repartida en las dos explicaciones dependiendo de los sectores y tipos de actividad-. La primera contempla el enigma desde la organización de laoferta; la segunda desde el lado de la demanda, introduciendo la dimensión cualitativa y los aspectos social/culturales del valor consumido.
Sin embargo, para clarificar la paradoja en términos económicos sería preciso cuantificar/evaluar un cúmulo de nuevos valores creados en actividades, bienes y servicios que no se dejan medir-(w) Quizás, entonces, haya que reconocer la insuficiencia de la economía e ir más allá de las explicaciones estrictamente económicas. Y proponer una más amplia y más profunda.
¿PRODUCTORES/CONSUMIDORES 0 PERSONAS? EL PRINCIPIO DE INDETERMINACION ECONOMICA
La intervención de las TIC en la economía y la sociedad es de tal calibre que altera profundamente los parámetros de la actividad económica: las relaciones entre economía y sociedad se hacen porosas/simbióticas. Antes, la actividad económica determinaba rígidamente las prácticas -los supuestos económicos de comportamiento racional- y el valor (material/cuantitativo) en su esfera, pero también las motivaciones, necesidades y aspiraciones de las personas fuera de ella. Ahora, la configuración social/cultural de éstas en torno a valores inmateriales permea el funcionamiento de la economía. Estaríamos -valga la metáfora- entrando en una zona, en un tiempo, de indeterminación, o incertidumbre económica.
A principios de siglo, Werner Heisenberg revolucionó la física -y la filiosofía de la ciencia- al proponer que en el mundo de lo infinitamente pequeño -el nivel subatómico- no rigen las leyes causales de la física clásica. Heisenberg demostró la imposibilidad de medir simultáneamente la posición y el momento -masa + velocidad- de las partículas subatómicas. La tecnología que nos permite la interacción a niveles tan ínfimos es tan poderosa, relativamente, que al medir un parámetro del sistema -la velocidad- inevitablemente se perturba otro -la posición-. Estas «partículas» tienen, además, una doble, enigmática naturaleza: actúan una veces como cuerpos con masa y otras como ondas energéticas. El principio de indeterminación apunta a que la realidad última de la materia no es causal, sino que está sometida al azar, a la complejidad caótica.(x)
Si el aparato de observación/medición fisica traspasa la barrera entre nuestro mundo y el subatómico, la intervención de las T1C en la realidad económica y social rompe las barreras entre estas dos esferas --dos mundos antes fuertemente separados y sometidos a lógicas opuestas-. Al hacerlo, desencadena dos procesos simultáneos:
1. Las TIC aceleran el despegue de la economía más allá de la producción material
La actividad económica se desplaza hacia actividades, productos y servicios inmateriales, intangibles. El valor de éstos se configura social y culturalmente, y por ello resulta dificil de medir/cuantificar conforme a una lógica (económica) y unos métodos estadísticos anclados en el principio de la escasez material. Esta configuración social/cultural afecta a los dos polos del valor económico en la economía de mercado -la oferta y la demanda-. El input esencial de la nueva economía -la información y el conocimiento- es inmaterial y tiende a escapar a la ley, de la gravedad económica -la escasez- en la medida en que se crea, circula y crece socíal/culturalmente --con la educación, la experiencia individual/colectiva, el aprendizaje, la comunicación, etc.-. Por eso, capturar/evaluar, retener/patentar la nueva fuente de riqueza resulta cada vez más difícil, dado su crecimiento incremental/infinitesimal y su fluidez social y cultural. Mientras, los valores de consumo se personalizan, orientándose hacia vivencias más que cosas, expectativas, aspiraciones e ilusiones relacionadas con la calidad de vida, más que con las necesidades materiales.
Los individuos ---como las cuerpos/ondas subatórnicos--- tienden a una doble naturaleza, sobrepasando las categorías y moldes económicos. En la empresa y en el mercado son al tiempo a) productores/consumidores y b) personas.(y) Y en casa, en su tiempo privado, la gente hace y hará cada vez más cosas por sí misma y en cooperación con otros; decide -según sus gustos y modos- lo que antes decidían los productores y el mercado. Su comportamiento se individualiza, se cualifica personalmente, haciéndose irrepetible y, en cierta medida, indeterminable. Y sin embargo, este comportamiento personalizado es la fuente de innovación/creación y oferta, de disfrute y consumo/demanda del nuevo valor «económico», de la nueva riqueza social.
LA VESTIMENTA TECNOLOGICA DE LA COMPLEJIDAD SOCIAL
2. Las TIC captan, reproducen y potencian la complejidad social
Siendo al tiempo tecnologías del pensamiento (la individualidad y de la comunicación (la sociabilidad) -los dos polos del ser humano- constituyen la expresión/prolongación tecnológica más fiel, flexible y versátil de ambos: del individuo -la unidad básica de la sociedad- y de la interacción social -las relaciones en red, el sistema caótico/complejo en el que la propia sociedad se organiza «naturalmente».(z) Ningún sistema tecnológico se ha adaptado con tal flexibilidad y universalidad a la estructura y dinámica de la vida social en su complejidad. La reproduce partiendo del individuo - cuyo pensamiento, al ser conectado multiplica su poder- y la amplifica, abarcando potencialmente toda la densa red de relaciones y actividades de la sociedad. Constituye, de hecho, su vestimenta tecnológica: una sociedad virtual sobre la sociedad de carne y hueso.
Las grandes fuerzas tecnológicas anteriores, concebidas para dominar la naturaleza y luchar contra la escasez, se encarnaban en mega. maquinarias de producción, cuyos procesos y organización, sobrehumanos y rígidos, engullían a los trabajadores en su lógica mecánica ) sometían a la sociedad a la necesidad económica. Las nuevas tecnologías, en cambio, articulan formas de organización del trabajo, de la empresas y del mercado que tienden a aproximarse a las pautas de la misma sociedad. Las estructuras empresariales y las organizaciones ensayan formas abiertas, flexibles, incluso informales. El trabajo se socializa en su contenido e individualiza en sus condiciones, se hace en grupos/equipos o se autonomiza en micronegocios, autoempleo, teletrabajo, etc. Se suaviza así el desnivel entre organización e individuo, se difumina la barrera entre tiempo de trabajo y tiempo personal.
Estos dos procesos que hemos descrito conforman una tendencia histórica del paradigma de la información, un despliegue de posibilidades que está en la esencia de las nuevas tecnologías:
1. La economía tiende a deslizarse/desbordarse hacia actividades (servicios) y valores no materiales y hacia formas de organización y estructuras que adquieren progresivamente la complejidad, fluidez y cualidad humana de la vida social.
2. La sociedad tiende a reforzar su autonomía, su autoorganización y, sobre todo, el protagonismo y la actividad del individuo convertido en sujeto personal frente a las categorías y roles económicos,.z'
LA SUPERACION DE LA ECONOMIA Y LAS POSIBILIDADES CUTURALES DE NUESTROS NIETOS
Cuando la economía accede al nivel de la sociedad -a Su complejidad caótica, a su individualidad socializada en redes- y su lógica, separada se difumina, aparecen en sus sistemas de control y, medición indeterminaciones estadísticas como agujeros negros económicos. Donde la sociedad produce y consume altas proporciones de valor que ya no es, en puridad, económico en su sentido convencional, material/cuantitativo, las leyes de la economía no rigen igual. Si la causalidad científica de la física de Newton se desvanece en el universo subatómico, la causalidad «cientifica» de la economía pierde pie.cuando su campo se rompe/amolda hacia el universo social del individuo.
En una o dos décadas la microelectrónica topará con las leyes de la fisica en su empeño por concentrar y'manejar tanta información como la propia Naturaleza. En un período no mucho mayor, los ordenadores saltar las actuales leyes de la economía al concentrar y poner disposición la máxima información relevante de toda la sociedad a gusto de cada individuo, grupo o empresa. Una extraordinaria coincidencia entre tecnología e historia.
Manuel Castells condensa la visión --entre esperanzada y recelosa- del horizonte histórico bajo el nuevo paradigma como una superación de la Naturaleza:
Estamos entrando en una nueva etapa en la que la cultura tiene como referencia la cultura, habiendo superado a la Naturaleza ( ... ) Por la convergencia entre evolución histórica y cambio tecnológico hemos entrado en una pauta puramente cultural de interacción y organización social. Por eso la información es el ingrediente clave de nuestra organización social y los flujos de mensajes e imágenes entre redes constituyen el hilo conductor básico de nuestra estructura social ( ... ) Es el comienzo de una nueva existencia, y sin duda de una nueva era, la era de la información, cuya marca es la autonomía de la cultura respecto de las bases materiales de nuestra existencia.(47)
Pero la superación de la Naturaleza tiene una traducción social: la superación gradual de la necesidad económica como imperativo fundamental de la actividad humana y de las relaciones sociales. Entramos gradualmente en una nueva «economía» de los valores inmateriales, sociales/personales y culturales, que nos otorga posibilidades que realizarán nuestros nietos. z"
NOTAS ACLARATORIAS
a. Interpretamos que tanto Leontieff -que hizo esta afirmación en 1983- como Drucker se refieren a la -producción. en sentido industrial y a tareas fisicas propias de la mano de obra concebida corno «fuerza de trabajo» --en equivalencia con el caballo- no al concepto más amplio de -empleo» o «trabajo».
b. La informática se origina en algo tan abstracto como el sistema de cálculo binario elaborado por Blaise Pascal en el siglo XVI.
c. Es una creación de la especie en un doble sentido: también es la tecnología por la cual se crea la propia especie humana.
d. Todos estos sectores son consumidores de productos y servicios especíricos de las TIC. Pero, además, son usuarios potenciales de sus equipos básicos. Sus actividades pueden sacar el máximo provecho de las posibilidades de las nuevas tecnologías.
e. El concepto de «paradigma» está tomado del filósofo de la ciencia Thomas S. Kuhn. Para Kuhn un paradigma es un conjunto de presupuestos e hipótesis centrales que estructuran la visión de un campo científico. Delimita sus fronteras y objetivos -horizonte de investigación- y tras sustituir a otro anterior, que ya no logra explicar los datos de la realidad, llega a determinar el consenso mayoritario y la ortodoxia de una comunidad científica. A partir de su obra La estructura de las revoluciones científicas (1962), el concepto de «paradigma» ha venido a significar un conjunto de premisas básicas que determinan la estructura conceptual -el campo de visión intelectual- desde el cual una determinada rama del conocimiento se aproxima a la realidad. Extapolando el concepto de Kuhn, «paradigma» ha llegado a identificarse con una visión del mundo -un WeItanschauung.
f. El economista austríaco Joseph Schumpeter desarrolló en los años treinta una teoría según la cual el capitalismo avanza por oleadas (ciclos) de innovación tecnológica de larga duración. Cada cincuenta años, aproximadamente, se producen «tormentas de destrucción creativa» que barren viejas industrias y traen otras nuevas. La primera se inicio en los años 1780 con la máquina de vapor y el carbón y llegó hasta los años cuarenta del siglo XX. La segunda, desde la mitad del siglo pasado llegó hasta los años noventa, con el impulso de los ferrocarriles y los barcos de vapor. La tercera oleada, en los años ochenta del siglo pasado, con el cambio a la energía eléctrica, auspició el nacimiento del automóvil y de la industria aeronáutica y desembocó en los años teinta en la Gran Depresión. El cuarto ciclo de cambio, que arrancó tras la Segunda Guerra Mundial, alimentado por el petróleo barato y la extensión de la cultura del automóvil, los electrodomésticos y la televisión, se agotó en los años setenta. El econoinista ruso Kondratieff amplió en los años veinte la teoría de Schumpeter introduciendo la inversión en infraestructuras como un factor en los ciclos de innovación.
g. En última instancia, el concepto de «paradigma tecnoeconómico» nos retrotrae a Marx y a su visión de la interdependencia entre «el desarrollo de las fuerzas productivas» y el conjunto de «las relaciones sociales de producción».
h. Que la información esté en todas partes no significa que todo se reduzca a información. únicamente que los valores y los fines -incluso los sentimientos y los pensamientos más elevados-- se afirman, se eligen y se expresan en un contexto material. Conllevan, por tanto, un soporte instrumental, un medio, que es informatizable. Hasta la palabra de Dios nos llegó en unas tablas, y el Réquiem de Mozart está disponible con mayor perfección sonora que nunca en forma digital. Un mundo digital no es, en," principio, un mundo menos libre, sino con más información a nuestra disposición --es decir, con más opciones--- y, con ella, provisto de una libertad cargada de mayor complejidad. La dificultad está en abarcar esa información para que sea efectivamente nuestro instrumento, en absorber esa complejidad, y en disponer del tiempo para ello.
i. El 70 % del valor de un coche, por ejemplo, corresponde a inputs intangibles. Según una estimación creíble de la economía norteamericana, en los años ochenta el valor acumulado en inversión intangible -I+D, educación, formación, etc.- superó el valor de su stock de capital físico. Una inversión que se acuña sobre todo en tiempo.(26)
j. Es cierto que los aspectos sociales/culturales del valor mercantil de bienes y servicios son consustanciales a la economía de mercado. El juego de la oferta y la demanda es esencialmente el mecanismo por el cual se expresa la valoración social de las mercancías. Pero bajo el paradigma de la información esta cualidad social se intensifica, y la dimensión cualitativa, intangible, del valor de las cosas -producida publicitariamente, como los ejemplos arriba señalados- tiende a desgajarse de su sustrato material. Como ha dicho Alvin Toffier, la postindustrial es una economía supersimbólica.
k. Al hablar de lo material frente a lo inmaterial -intangible nos referimos, claro está, a la consideración más crasa y obstructiva de lo material, pues el tiempo, y en relación con él, el espacio, son las coordenadas esenciales de lo material.
l. Si un bien es accesible universalmente, y puede ser usado con tan sólo copiarlo, imprimirlo o reproducirlo en la pantalla del ordenador o del televisor, su precio -su valor de cambio- se hunde. Windows 98, el último programa operativo de Microsoft para los PCs, salió al mercado por un precio de 17.990 pesetas, pero en la versión pirata puede comprarse por menos de 2.000 pesetas. Los 32 volúmenes de la Enciclopedia Británica el más prestigioso y acabado compendio del conocimiento universal cuestan 400.000 pesetas y 45.000 más en CD-ROM, que contiene todo el texto más las ilustraciones. Una copia de este último puede conseguirse por menos de 3.000 pesetas. Según datos de Business Software AlItance---que engloba a las principales empresas de software---- en 1996 el 43 % de los programas informáticos vendidos en Europa eran copias ilegales, una cifra que disminuye al 27 % en EE.UU., pero que alcanza proporciones abrumadoras en el Tercer Mundo -desde el 62 % de Brasil hasta el 89 % de Rusia y el 98 % de Vietnam (Peregil, Francisco, «Al Alcance de Todos», El País, 26 de julio de 1996, pag. 14. Domingo). Esta realidad --con la creciente importancia del input conocimiento en la producción mundial y el comercio internacional- se ha reflejado en las negociaciones del GATT entre países ricos y pobres sobre protección de la propiedad intelectual, y en el debate sobré los límites de ésta y la protección del copyright en Internet. Los derechos de propiedad intelectual deben, obviamente, ser protegidos para dar a los creadores y productores su compensación y su incentivo. Pero lo que está en cuestión es la naturaleza misma del conocimiento, la posibilidad de acotar efectivamente la propiedad intelectual, y la factibilidad técnica de su protección en las redes info-electrónicas, así como la delimitación de lo que debe pertenecer al ámbito público y lo que no.
m. Este intento de privatizar la «fotocopia de la humanidad. fue neutralizado porque otras fuentes -la compañía farmacéutica Merck y Washington University hicieron pública la misma información.
n. John Perry Barlow, uno de los pensadores más incisivos del universo cibernético, se plantea esta cuestión de forma radical: «Si nuestra propiedad se puede reproducir infinitamente y distribuir de modo instantáneo por todo el planeta sin coste alguno, sin que lo sepamos, sin que ni siquiera abandone nuestra posesión, ¿cómo Podemos protegerla? ( ... ) Para empeorar más las cosas esto sucede en un momento en que la mente humana está sustituyendo a la luz solar y a los depósitos minerales como fuente principal de riqueza» (Perry Barlow, John, «La Economía de la Mente en la Red Global», El Paseante 27-28, pág. 14). Marx diagnosticó el carácter social de las fuerzas Productivas en contradicción con su apropiación privada en la era de las máquinas pesadas, la concentración fabril, el carbón y el hierro. No podía intuir hasta qué punto esto lo haría cierto el ordenador personal, la dispersión de la red informática y el electrón en forma de inasibles bytes el alado Hermes que media entre nuestro pensamiento y la sociedad entera.
ñ. Si las 11C aún no han dotado a la sociedad civil de una densidad organizativa equiparable a la de la economía y el Estado, se debe, entre otros factores, a la inercia del industrialismo, al gigantismo de la megamaquinaria económica y administrativa, cuyo peso específico en la sociedad supera aún con mucho el de las otras esferas de autoorganización social y actividad humana.
o. Un estudio del sector industrial de EE.UU. realizado por Frederick Mills en 1938 hallaba que la mitad de la reducción de las horas de trabajo en la economía durante la Depresión se debía a la falta de demanda, pero la otra mitad estaba ligada al aumente de la productividad.
p. Los transistores son minúsculos amplificadores de corriente eléctrica que actúan como interruptores y unidades básicas de los circuitos integrados de los chips.
q. El bit es la mas pequeña unidad de mmoria de un ordenador. Ocho de los cuales forman un caracter –por ejemplo un numero o una letra.
r. 1 nonámetro = 1 millonésima de un milímetro; el diámetro de un cabello tiene 100 000 nonámetros, case diez veces mas que un transistor.
s. 1 megabyte = 1 millón de bytes o caracteres.
t. 1 gigabyte = 1.000 megabytes o 1.000 millones de caracteres
u. Los conceptos de «complejidad» y «caos» distintos pero relacionados, han alcanzado en las últimas décadas influencia creciente en las matemáticas y la física mecánica, así como en la epistemología (metodología) de las ciencias naturales y sociales --con aplicaciones extraordinarias a partir de la infografila (el grafismo por ordenador) Se trata de intentos de entender la dinámica de sistemas que incorporan la diversidad y la imprevisibilidad. En la materia viva estructuras autoorganizadas que no obedecen a una casualidad lineal y una evolución predeterminada---. Simplificadamente, un sistema complejo está constituido por una multiplicidad de componentes -elementos o individuos---- y una diversidad de factores o variables de naturaleza heterogénea. Los complejos permiten reproducir la dinámica de estos factores y elementos en interacción simultánea y multidireccional -lo que es posible gracias a los ordenadores---. La moderna teoría matemática del caos (en la mitología clásica, en concreto en Ovidio, Caos designa el desorden original, la materia informe de la cual el dios-demiurgo formó el Cosmos) apunta a la determinación/predicción de fenómenos aparentemente impredecibles --es decir, a descubrir las pautas de orden dentro del desorden---. Se trata de fenómenos gobernados por fuerzas relativamente simples pero inestables y sensibles a pequeñas modificaciones de sus condiciones iniciales que causan grandes perturbaciones: el tiempo meteorológico, los latidos irregulares del corazón, la dinámica demográfica, el movimiento de las galaxias o el de una bola de billar. Así, por ejemplo, el «efecto mariposa» -el aleteo de una mariposa podría causar una tormenta del meteorólogo Edward Lorenz, o el concepto geométrico del fractal -formas complejas desarrolladas a partir de la autosimilaridad a diferentes escalas de formas simples---. La vida social sólo puede ser abarcada y entendida como un sistema complejo/caótico.
v. En grandes compañías industriales y de servicios el rendimiento de las inversiones en TIC es de un promedio del 50 %.(46)
w. Lo que transforma el «enigma de la productividad» en el «enignia del valor», un viejo debate filosófico de la vieja economia política de los clásicos.
x. La teoría de Heisenberg dejó anonadados a los científicos. La determinación científica -y con ella la pretensión totalizadora de la mente racionalista- se paraba en seco en el umbral de las vastas interioridades del átomo -fundamento último de la realidad física-. Ahí regiría una suerte de libre albedrío de la Naturaleza o, como mucho, las leyes de la probabilidad. Lo mismo ocurre con el mundo social y humano respecto de las pretensiones científicas de la economía. Esta dicotomía -determinación/indeterminación, causalidad/caos- es lo que nos interesa trasladar, como analogía, a las relaciones entre la economía y la complejidad caótica de la vida social --que es el fundamento último de aquélla.
y. No es que en la vieja economía no fueran personas; lo nuevo es que ahora hay que tratarlos como a tales -individualizadamente-. De ahí que el «señor trabajador» y el «rey consumidor» sean más que modas de gestión o recursos retóricos de marketing: expresan la corriente de fondo de individualización de las condiciones del trabajo y el consumo.
Z. La sociedad humana es, aunque no lo reflexionamos lo suficiente porque vivimos en ella, la primera estructura en red que conocemos: desde sus orígenes los seres humanos se organizan en redes informales de relación, en sistema caótico/complejos sostenidos por la información, cuyo medio de comunicación es el lenguaje humano -la primera TIC.

TEXTO SUGERIDO PARA EL ANALISIS DE CASOS

A PURO PULSO DE HOOLMAN MORALES.

ESTE ES UN BUEN INTRUMENTO PARA EL ANÁLISIS DE CASOS.

EL TREBOL EN VENEZUELA ES OTRO DOCUMENTO DE INTERNET PARA UN ANÁLISIS.

EL CASO DE CRULLA.

viernes, 7 de agosto de 2009

UN SIGLO QUE AMENAZA ????

¿Qué no está amenazado por el próximo milenio?
El tránsito de este siglo al otro gravita en preocupaciones. Para muchos no es nada fácil concebir que el tiempo donde nacieron, crecieron, amaron, gozaron y sufrieron desaparece. La nostalgia es una de las cuotas que se pagan a las deudas del siglo. Otros, sin embargo, fusionan racionalidad y nihilismo, y esperan con indiferencia el traspaso del umbral. Los hay quienes han ironizado este proceso y lanzan puntapiés a los nostálgicos, rayando muchas veces en el cinismo. Pero, deseado o no, ridiculizado o tomado en serio, lo cierto es que este asunto del fin de milenio va dejando algunos interrogantes, no obstante su puesta de moda y espectacularidad.
¿A qué o a quiénes amenazan las nuevas tendencias tecno-científicas, culturales, estéticas, políticas y económicas de los últimos años?. ¿Por qué este temor a los cambios ya sentidos (y probablemente irreversibles) que se experimentarán en el milenio que nos espera?. Cambio de paradigmas y terror al cambio. ¿Qué espacios se pierden o cuáles se ganan en esta tramoya del siglo agonizante?.
Por circunstancias adversas a la serenidad, parece que tropezamos con la angustia que produce el desencantamiento de lo desencantado o la época del nihilismo realizado. Tal es la actual situación. Sin lógicas futuras que destierren la desesperanza; sin espacios para edificar la ilusión, nos debatimos entre la aceptación y el rechazo. Aceptación con o sin sentido crítico; rechazo por nostalgia y puro corazón. Tanto el miedo a las transformaciones paradigmáticas, como su feliz acatamiento, sufren de colapso de milenio, síndrome de fin de siglo.
¿Qué está amenazado por el próximo milenio?. Todo está amenazado. El gran problema es saber hasta dónde, cómo y de qué forma se transformarán nuestras sensibilidades, gustos y costumbres. Se escuchan llantos por ello, o carcajadas en algunas estancias. Podemos gritar, orar; sin embargo, todo sigue amenazado. La amenaza aquí es un proceso de ventajas o desventajas que toca muy hondo las estructuras de nuestra época, o al menos de lo que hasta ahora han sido considerados los paradigmas de la aventura moderna. No es un sentimiento moral ni religioso. Es ante todo un proceso cultural, un asunto al cual debemos asistir sin trauma ni horror de vacío. La amenaza se acrecienta como algo normal; como un caos que fragmenta lo que se suponía incorruptible. Las cualidades de lo que llamamos humano hoy avanzan hacia otros horizontes, a otras formas de sentir, percibir, amar y expresar los deseos del Ser. Es indudable: hemos llegado al umbral de una época, otra nos espera, no con brazos abiertos, pero nos espera.
La amenaza es un paradigma de transformación. Toca las cerradas puertas, abre las que no dejan entrar su viento. Se filtra, aun cuando no lo queramos, en todas las grietas y estancias de este siglo. Es en sí nuestra condición.
Nada está exento de ser tocado y transformado por las tendencias que han ido apareciendo en estos últimos veinte años. La economía global y transnacional; la caída del muro; la postindustrialización consumista; las nuevas tecno-virtualidades; el agotamiento de los "mitos" modernos y la puesta en su lugar de una cierta miniaturización de la existencia; la fragmentación de los discursos duros y la irrupción de lo plural, de lo heterogéneo, de la hibridación socio-cultural con sus múltiples voces; lo arbitrario, la paradoja, la individualización banal con sus fuertes consecuencias en las mentalidades de relax e indiferencia política; la crisis de los conceptos de realidad y verdad, las nuevas epistemes; la conciencia de lo local y lo regional en tanto totalidad... son algunos de los imaginarios que penetran en las formaciones sociales actuales, lo que sitúa la amenaza como un síntoma que está haciendo metástasis a gran escala.
¿Qué no está amenazado?. Tal vez muy pocas cosas. Las resistencias son arduas pero marginales: grupos e individuos que se abstienen de participar en esta globalización de un sistema excluyente y devastador con su economía de mercado. Neo-conservadurismos religiosos con la petición de una estrategia anti-tecnológica y una vuelta a las tradiciones milenarias. No sabemos aún cuáles serán las consecuencias de estas posiciones, pero las divergencias provincianas y de pura nostalgia llevan el sello de desaparición.
El siglo XXI en su virtualidad ya está aquí. No es un fenómeno cronológico, sino una actitud. En los procesos de transnacionalización cultural el siglo XXI es un hecho dado, viviente, que amenaza las viejas mentalidades. Aquellos que estén despistados serán arrastrados por las ondas de las explosiones. Rezagados, no podremos aportar ni confrontar con suficiente poder las inevitables desgarraduras. Consumidores netos, ¿sólo nos agacharemos a recoger los desechos que dejarán en sus trayectos estas macroempresas?. Cómo no concientizarnos de las amenazas, de los procesos de cambio, para no aproximarnos con sentimentalismos de culpabilidad e inferioridad hacia lo que se pierde o se gana. ¿Qué actitudes debemos poseer frente a estas coordenadas de tiempos de fin?. Quizás el estar expectantes; asumir la vigilancia de los abismos y las cimas; lanzar miradas con preocupaciones. Claro que hay otras, pero, para no llevar el miedo a los extremos, ni agachar, afirmando, la cabeza, la forma de proceder está en introducir un sin sentido al sentido común; dar rienda a la des-creencia en los fundamentalismos cotidianos; generar nuestra desconfianza allí donde otros proponen una sospechosa esperanza. Es decir, ser vigías y resistentes ante los redentores del vacío y los enterradores de lo por venir.
Tensión mayor la de pensar al filo del abismo. Como tal, nuestra posición en estas cartografías ya está dada y no podemos salirnos de sus coordenadas. Sólo queda reflexión como un buen jugador de ajedrez: con dos o tres movimientos por delante. Los cambios sobre lo que hasta ahora hemos experimentado no debemos tomarlos con demasiada añoranza. No. Aquí hay algo que se ha roto. Igual que en los momentos de las más álgidas y feroces rupturas de la modernidad, las cuales también a muchos preocuparon, algo se está resquebrajando, y esto no es nuevo para el hombre. Sin embargo, nuestra época no registra un simple cambio de paradigma como en los siglos anteriores. Aquí se está transformando es el sistema de sostén mismo, la propia racionalidad, el Logos, es decir, el fundamento en sí, la idea de unidad, verdad, saber y creencia en la racionalidad. Algo se acaba y es el fundamento. Parece ser que sobre estos territorios minados y cuarteados nos tocará vivir las próximas décadas. Desencanto de desencantos. Nos habían prometido alguna luz al final del túnel; hoy nos dejan en el laberinto. Las siguientes reflexiones son una invitación para recorrer sus pasadizos; antorchas para observarlos mejor y no para salir de sus interesantes cubículos.
Lo que está amenazado en lo epistemológico
La contingencia se ha convertido en un elemento esencial de nuestra actualidad. A través de ella podemos sentir las crisis de los ordenes, y convivir, con o sin resistencia, en el desorden. Lo caótico toma revancha por los siglos que una modernidad racionalista lo había marginado. Por lo tanto, la realidad se ha explayado hacia lo plural, lo heterogéneo y la imprecisión. Al contrario de los regímenes unitarios y universales modernos, presentimos una gran aventura de fragmentación en los totalitarismos. La pluralidad adquiere desde este siglo, dirigiéndose al próximo, puesto de categoría epistemológica.
¿Qué está amenazado?. Los conceptos de saber, verdad y realidad, el sueño de hallar unidad en la multiplicidad, el paradigma de una razón totalizante, como también los conceptos de identidad y exclusión; la noción de trascendentalidad racional y conceptualización del Ser.
¿Qué es impuesto por la amenaza?. Algunas de las más olvidadas categorías por la Diosa Razón Moderna: la lógica de lo paradójico, la hibridación de las realidades, la multiplicidad descentrada, la pluralidad de los discursos, la alteridad, la simultaneidad de lo no simultáneo, el disentimiento, la fragmentación de la identidad... Es decir, que la gran mayoría de las creencias en un cosmos unificado y coherente se desmoronan, surgiendo múltiples voces ocultas.
Para bien o para mal -más para bien – las fragmentaciones del sistema agudizan la crisis de estructuras legitimadoras e ideales universales que fueron impuestos como absolutos.
Sin nostalgias ni melancolías, debemos asumir estos retos y la caída irreversible del Todo. Nuevos proyectos desacralizan a la universalidad racional. Si la modernidad nos había lanzado a secularizar la naturaleza y la sociedad, transformando a una en simple materia prima y a la otra en realidad, la fragmentación posmoderna nos invita a su desrealización ontológica. Al concepto de Sujeto se le abren nuevos abismos y cuerdas flojas, pues se le han desdibujado sus tipologías. Como un sonámbulo recorre espacios cuyos sentidos y fundamentos últimos y primeros desaparecen, quedándose sólo con la pérdida de sus creencias. Tanto la dispersión y la imprecisión; el disentimiento ante los discursos llamados duros y la paradoja, son hibridaciones dotadas para hacer naufragar a los creyentes y esperanzados en los humanismos racionales. Tal vez la esperanza adquiera en estos tiempos un nuevo sentido: la felicidad epistemológica ya no se sustenta en la utopía de lograr unidad entre el objeto y el saber, sino en la diferencia plural, en la individualización consumidora de sentidos. ¿Democracia y simulacro?. Democratización de un espejismo: asumir la vida en plural. Así el sujeto–multiplicidad nietzscheano se convierte, por la sociedad actual, en un programa no con un futuro lejano sino inmediato. Sin miedo a las diferencias el Yo Fragmentado pasa de una realidad a otra, de un sistema a otro, aceptando su contingencia caótica. No juzga con la arrogancia de lo definitivo ni con el concepto de lo absoluto. Se relaja. No se tensiona dogmáticamente frente al objeto dado, se dispersa entregándose a las multiplicidades de los gustos de forma instantánea. Su juicio carece desde ahora de unicidad dominadora y se dirige a lo diverso, a la alteridad laberíntica. Este es el hombre contemporáneo, el joven consumidor dentro de estos escenarios del hic et nunc. A las frases "todo se acepta", "todo vale", "todo sirve" se les reconoce como una ganancia. De allí que el cinismo sea su consecuencia extrema. Sin unidad ni lógica centralizadora del conocimiento, la carrera, tanto a lo que edifica como a lo que destroza, está abierta; tiene licencia de matar y de amar. Todo sirve aquí. Coexistencia del asesino con la víctima, de la falsedad con la transparencia, de la justicia con lo corrupto, hasta el punto que cualquier acción en contra de la vida del
Otro se puede aceptar por estar amparada en la libre autodeterminación caótica de la individualidad múltiple, pues ¿a quién le importa sus consecuencias?.
¿Qué otras virtualidades esconden estas utopías plurales inmediatistas?. Una tendencia a la desrealización ontológica, es decir, a la fabricación de un nuevo sensorium para el hombre, de nuevas formas de percepción que cambiarán nuestra manera de residir y de habitar. Para nosotros, transeúntes de un tiempo todavía no virtualizado del todo, será difícil aceptar la nueva sensibilidad. Las tecnologías están modificando el aspecto de la realidad a través de su disolución. Lo virtual generará otra epistemología y, probablemente, habrá que hablar de una fenomenología del conocimiento de lo tecno- virtual. Los espacios geográficos y el concepto de grandiosidad de la naturaleza- tan caro para los antiguos como para los románticos- se han ido disolviendo por la puesta en red de la velocidad que hiperconcentra la distancia-tiempo. La extensión del mundo se nos comprime en la red de redes global.
De este modo, ¿qué está amenazado por las tele-tecnologías desde lo epistemológico? La noción de grandiosidad de la naturaleza; la concepción de distancia y territorio; la idea de realidad-real; la fenomenología de lo físico; el concepto de tiempo lineal (pasado, presente, futuro) y de trayecto ( salida, viaje y llegada); la noción de objetividad del sujeto; los paradigmas de conocer, saber, verdad...
¿Qué está imponiendo la microelectrónica? La noción de hiperconcentración del tiempo y del espacio por la velocidad; la ubicuidad, lo instantáneo y la inmediatez gracias a las redes; la virtualización de lo físico, la reducción del tiempo lineal a un presente permanente por medio de la velocidad de la luz; un tiempo inmediato que elimina los conceptos de futuro y de trayecto; la visión no objetiva sino teleobjetiva del sujeto; un teleconocimiento, una ciber-verdad, un telesaber...
Algo entonces se disuelve: la episteme clásica moderna, la visión sobre el objeto. Vamos hacia un cambio de gnoseología. Crisis del realismo tradicional e imposición de una visualidad-virtual o ciber-ontología.
Con estas desapariciones también desaparecerán nuestras antiguas formas de aceptar y conocer el Ser. ¿Debemos lamentarnos por estas "pérdidas gnoseológicas"? ¿Construiremos diques con una resistencia intransigente ante lo que ya es un hecho irreversible? La gran lección por ahora es saber cómo y cuáles son y serán los componentes esenciales de estas visiones virtuales que subvierten lo que conocemos por realidad. Resistencia no reaccionaria sino vigilante de los procesos. Posición crítica-reflexiva frente a lo que nos abandona o nos visita.
Lo que está amenazado en lo estético-poético
Algo está cambiando. Nuestra "Filosofía Primera" se ha vuelto esencialmente estética. Si para los antiguos el fundamento era el Ser, para la Edad Moderna la Conciencia, y para la Modernidad el Lenguaje, ahora nuestra filosofía primera es un paradigma estético. Ello indica una estetización a gran escala de la realidad, una "cultura estetizada" al decir de R. Rorty. Por lo tanto, la dispersión y la pluralidad han posibilitado el surgimiento de multiplicidades y diferencias, un calidoscopio vital no único, sino lleno de sentidos y lenguajes que construyen verdades desde la pulsión creadora artística.
Con la idea de agotamiento o crisis de todo fundamento y unidad, varias categorías estéticas se derrumban apoteósicamente al final del milenio. ¿Qué está amenazado de la estética moderna?. Si la amenaza, como hemos dicho, es nuestra condición, un proceso irreversible, de esta forma están amenazados los conceptos de juicio estético y de gusto en tanto que ha cambiado el artefacto artístico; las ideas de sublimidad, angustia, soledad, autenticidad también transforman su razón de ser. Fin del melodrama romántico. El concepto del "Yo creador individual" se ha ido relajando, como también la potencia mágica y el encantamiento del mundo debido a las hiperrealidades tecnológicas. Se desvanece toda preocupación por comprender los contenidos textuales. Fin de la era de la interpretación analítico-crítica, de la noción del arte como oficio o actividad específica ejercitada sólo por artistas y especialistas. (Del sujeto y objeto estéticos modernos al sujeto y objeto estetizados posmodernos). Se están desvaneciendo las utopías de trascendencia humana por medio del sueño y el deseo, tantas veces proclamados por las Vanguardias; se amenaza al proyecto de monumentalidad sistemática en la obra de arte...
¿Qué se está imponiendo estéticamente por la amenaza?. Una estetización global de lo banal amparada por un proceso de masificación del gusto y del juicio estéticos; la museografía en red de todas las producciones artísticas, lo cual despoja la capacidad de transformación que estas contienen, pues se les asume como sensibilidades muertas, almacenadas; el Pastiche estético como fórmula de reordenamiento y re-utilización de las producciones artísticas pasadas, pero relajando la fuerza del significado histórico hasta convertir las obras en adornos y ornamentos superficiales, averiados en su sentido; una desgravitación de la momumentalidad y de los géneros, edificando, para bien, el bricolage, la multiplicidad y la hibridación de los relatos. Junto a la unidimensionalidad de los discursos duros, se impulsa el compromiso con la multimedia estética que gana en sentidos por sus exploraciones diversas y plurales; la liberación de las tensiones de escuelas fundamentalistas, impulsándose el relax que facilita el espectáculo, el éxtasis y lo agradable; la crítica a lo dominante e inquisitorial de los estilos, pues ya no hay estilos únicos sino eclécticos, lo que deja al arte en un confortable estado de levedad y libertad para aceptar cualquier acción en sus creaciones. Pero el relajamiento frente a las doctrinas establece también el relajamiento crítico. Irónica contradicción. La crítica toma matices de aplauso y aceptación ante cualquier obra, sea superficial o profunda. Por lo tanto, se impone la coexistencia pacífica de lo mediocre con lo altamente elaborado.1 Así la crítica resulta ser un oficio fácil, sin demasiado peligro; no requiere de un experto, sino de un conciliador. "Lo cierto es que los críticos ya no critican, excepto en el sentido de que, públicamente, hablan bien de cualquier cosa. La idea de publicar algo en contra inquieta a la mayoría". 2
Por el proceso de globalización del consumo, el gusto se da como "elitismo de masas", las cuales actualmente devoran mucho más información artística que hace veinte años. Esta elite de masas es estetizada para frecuentar, con un sentido casi religioso de espectáculo y moda, las producciones artísticas, sobre todo los audiovisuales que exigen un menor esfuerzo. Prolifera una estética que reivindica el "mundo del arte", es decir, "todo lo que tiene que ver con el arte exceptuando el arte mismo" (Gardner, 24): la empresa cultural que gira en torno al artista, desde los críticos conciliadores, pasando por los compradores hasta los snobistas, la farándula y los auténticos intelectuales. Por lo pronto se amenazan también la calidad y la excelencia artísticas como algo que hay que desaprobar por ser paradigmas terminados, asumiéndose en su lugar las ideas de lo ágil, lo decorativo y lo ligero. Tal vez esta sea una gran ventaja frente a los totalitarismos excluyentes de una modernidad deslegitimadora de los discursos blandos, frágiles, imprecisos. Sin embargo, los resultados de esta fragmentación dejan por ahora mucho que desear en tanto calidad y trascendencia, porque, es posible, que esto ya no importe a los actuales artistas.
Paralelo a este gusto frágil, de fácil digestión, construido no con el esfuerzo intelectual de estudio, inteligencia y sensibilidad, sino con base en la basuralización mediática, se repliega una tendencia de academizar el arte, restándole toda fuerza de ruptura e innovación. La estetización académica se observa en el ofrecimiento que los establecimientos educativos hacen al público de cursos sobre, por ejemplo, la rebeldía y las formas de ser contestatarios. Las propuestas de las vanguardias ahora se les estudia como algo exótico, folclórico, reduciéndolas a simple "cultura general" lo que da prestigio y estatus intelectual y social. La rebeldía y la diferencia ya no dicen nada a nadie. Son un curso más, un programa más en las universidades.
Las contradicciones como se observa son varias. Por una parte, alguna transformación ayuda a superar el anquilosamiento racional o irracional dogmático que el arte moderno impulsó como doctrina o escuela (v.g., algunas escuelas vanguardistas), pero por otra, se destila, gracias a este relajamiento, el paradigma de lo fácil, ligero, mediocre, donde la superficie se cambia por superficialidad, y la profundidad es más bien un vacío de propuestas renovadoras. Quizá lo que menos interesa a este arte sea la innovación. Más que cambio paradigmático y sustancial, pretende programarse, modificarse en sus estados finales, hacer una frívola multimedia. Algo se des-centra, y esto como hemos visto, quizá tenga mayores o menores alcances. Sin melancolías, sin nostalgias, debemos saber que el descentrarse y provocar una ruptura con nuestras nociones respecto a las producciones estéticas y su calidad, hace parte del proceso de fractura óntico-epistemológica de Occidente.
Se hace necesario entonces estudiar las nuevas categorías que surgen de estas derivas con base en la pluralidad y a la fragmentación de lo real. Así nos parezcan obsesivamente banales, mediocres o terribles, estas categorías son producto precisamente de una racionalidad que se creyó omnipotente y ahora está en ruinas. Como hijos del desencanto, debemos estudiar muy bien la naturaleza de dicho desencanto y no darnos golpes de pecho por las pérdidas. ¿O es que acaso algo se pierde?. ¿O acaso no se gana para la libertad estética la gracia de la despreocupación, de la espontaneidad, manifiestas en las producciones volátiles y nada monumentales de la actualidad? ¿Son causa de condena y culpabilidad las categorías surgidas de la pluralidad, lo heterogéneo, la dispersión, la fragmentación de los discursos sólidos?. No. Tan importantes como las categorías modernas y clásicas, las posmodernas requieren una hermenéutica de sus sentidos para abordarlas como provenientes del desvertebramiento sistémico totalitarista. Las nociones de heterogeneidad, pluralidad, discontinuidad, simultaneidad, diferenciación, bricolage, inestabilidad, indecibilidad, lo aleatorio, paradojal, lo contingente y arbitrario son categorías estéticas irreversibles.3
De igual manera, la estetización posmoderna de cualquier objeto cotidiano también posee ventajas y desventajas. Su proyecto está guiado hacia la masificación de las sensibilidades y de la obra de arte. Cierto es que esta estetización contiene una decadencia de aura y una escasez de magia, ilusión y ensoñación por su afán decorativo efímero. El ornamento y su falsa catarsis estética transforman lo real en un objeto fetiche de valor de cambio más que de uso. Por lo mismo, la estetización se está realizando en todas partes, desde lo altamente elaborado hasta la banalización del gusto y del juicio. Toda la cultura está pasando de los medios al público como estética realizada, como fenómeno de moda y publicidad, constituyéndose en una de las utopías de la masificación. Sí. Ahora todo puede convertirse en obra de arte, performances en vitrinas y pantallas portátiles, hasta el uso del propio cuerpo, reciclado y con prótesis, como espacio para moldearse en artefacto artístico. Ready made vivientes, museificados como el Portabotellas de Duchamp. De allí una pequeña garantía de sueño: todos podemos ser creadores, aunque sólo sea una simulación democrática. Sueño nietzscheano recogido por Joseph Beuys y quizás por Warhol. Pero somos creadores por una estetización del mercado y el consumo. El público se vuelve artista en tanto sacraliza la mercancía, es decir, lleva su aura secular a pronunciar algo, a manifestar un deseo, un vacío, la magia de la ausencia. La mercancía se vuelve estética por su fuerza de ensoñación; de allí la globalización de su encantamiento. Estetizar el aura secular de la mercancía – propuesta Baudelaireana- constituye la mayor estetización de lo cotidiano. Vamos hacia un milenio que estetizará el marketing y lo tecno-cultural. Sin embargo, satanizar este proyecto es ignorar la lógica capitalista del arte moderno. Sin sentimentalismos ni romanticismos, el próximo siglo asumirá la desentronización de la obra de arte, imponiendo una nueva aura secular, construyendo otro pedestal mediático virtual, con nuevas ilusiones y ensoñaciones, diferentes a las hasta ahora conocidas.
En estos cambios de paradigmas estético-poéticos, las tecno-virtualidades de las redes comunicacionales y microelectrónicas también tienen mucho de protagonismo. Desde hace algunos años se trabaja sobre los impactos que causarán sus presencias en las próximas creaciones. Las categorías de tiempo y espacio, de geografía y ciudad, de pertenencia y participación sobre un territorio, de frontera, de distancia y velocidad ¿cambiarán para los poetas del futuro?. Sí. Ellos trabajarán con nuevos estadios del pensamiento y de la sensibilidad. Los próximos artistas y poetas captarán una telépolis transnacional y su percerción se transmutará en red, construyendo el sueño metafísico de estar en todas partes y en ninguna. Otros mundos telemáticos y cinéticos les esperan a los poetas en el extenso recorrido al porvenir. Podemos sólo imaginar los resultados de las obras poéticas llenas de palabras e imágenes de un mundo desgravitado y telepresencial. De esta forma, muchas de las utopías que la poesía ha deseado alcanzar, serán realizadas por las redes de energía en información y velocidad: el instante eterno, el eterno presente, la hiperconcentración del tiempo, la ubicuidad, la inmediatez, lo instantáneo. Entonces, habrá que horadar en otros terrenos, crear otros sueños que faciliten el afianzar la existencia, dar origen a una nueva maravilla. Nuestro poeta futuro, quizá teleglobalizado, tecno-imaginativo, tecno-virtual, mantendrá lo que los poetas de otros tiempos han procurado construir: la creación y la presencia de un milagro en medio de lo cotidiano; la instauración de un Ser a través de la palabra; el asombro como potencialidad reflexiva y exploradora de lo desconocido; la fructífera idea de cambiar no tanto al mundo sino la vida; el riesgo, la aventura, la imaginación poética, la fuerza crítica como actitudes permanentes; el rescate del símbolo, del sentido y su capacidad de alucinación y magia; la pasión develadora, mistérica, profética y espiritual; el inventar el deseo como forma de imponer la voz de la vida para suspender por un momento la muerte a través de la memoria, el amor, la palabra.
Nuevos escenarios esperan a los poetas. Escenarios de flujos y redes en las telépolis desterritorializadas, descentradas e híbridas. Sus metáforas, los códigos de habla urbana se proveerán de las virtualidades de la realidad. Quizá crearán imágenes blandas, volátiles, veloces. La poesía del futuro es posible que genere un gusto por lo ingrávido contra lo monumental estético. Cambio de gnoseología y de ontología poética. Las sensibilidades plurales, sin fronteras, llevarán al símbolo a su estallido total: multimedia de sentidos, poesía en multimedia. Poetas de una ciudad informatizada donde se deambulará tratando de desconectarse de la superficial comunicación para lograr fundarse en el otro. Habitarán los "no lugares", esos espacios impersonales, sin identidad para los moradores anónimos urbanos. Allí también en las redes tecno-culturales el poeta del futuro hallará la presencia de un milagro que fluirá en la fragmentación de una realidad tan distinta a la que hasta ahora hemos experimentado.
Flujo, aceleración, velocidad, globalización, posibilitan en este final de milenio, y probablemente en el próximo, una poética que no habíamos ni siquiera sospechado. Hablar desde el sentir y la percepción del objeto real –que tanto nos dijeron los antiguos y modernos- se oirá como algo extraño, inservible. ¿No se construirá una poética con sensación virtual y percepción telemática en red?. Ello, creemos formará parte de la normal aceptación colectiva, como lo fue en su tiempo el teléfono, la luz eléctrica, el automóvil y la televisión. Poetas cibernautas en línea directa construyendo metáforas sobre el ciberespacio y los ordenadores. Algunos síntomas ya hacen parte hoy de estas aventuras: hipertexto, revistas electrónicas, ediciones digitales, páginas web... Otra aura más secular, o mejor, la secularización de la secularidad moderna ¿y por ello habrán de ser menos artistas y poetas?. Si juzgamos con los paradigmas de la modernidad estética ello es posible; pero nuestra travesía consiste en observar cómo las sensibilidades se fragmentan, edificando de diversas formas la obra de arte; de allí la atenta mirada que debemos poseer hacia estas transformaciones.
Ante la ciudad global, el poeta del futuro será ciudadano virtual. Por la velocidad ¿perderá la capacidad de pertenencia y participación a un territorio y de distancia?. Junto a esto, los conceptos de realidad, grandiosidad de la naturaleza se disuelven fácilmente por las tecnologías electromagnéticas. El anonimato y la soledad del poeta futuro estarán dados por la sensación de encarcelamiento en un mundo reducido y casi liquidado en su extensión planetaria por las redes. Si el sentido actual de anonimato es el confinamiento en medio de la expansión activa de las ciudades, al poeta futuro se le abrirá la posibilidad de dominar en el "ahora" las distancias y, por lo tanto, de disolver la idea de espacio extensivo. De allí el cambio de concepto de anonimato: un poeta anónimo virtual en la megápolis global intensiva. Poetas de la velocidad que nos hablarán y se horrorizarán quizá de las guerras electrónicas, de las democracias virtuales, de bombas informáticas, de las clonaciones y de la difícil tarea de distinguir entre humanos y replicantes por los avances de la bio-tecnología.
Creo que a pesar de los pesares, los nuevos poetas virtualizados o tecno-imaginativos -sedados o no frente al paradigma de un ethos contestatario, transformativo- modificarán el lenguaje, transmitirán a través de nuevos códigos la misteriosa y aterrradora sensación de estar vivos, la contingencia del existir, de habitar con el otro- así sea en red- y la aventura de pertenecer a una especie tan cruel y apasionada por desintegrarse y construirse.
¿Qué está amenazado de la cotidianidad?
Los sentidos de una cotidianidad hasta ahora tangible, promocionada, legitimada y alfabetizada mediáticamente, también se transforman por la amenaza. Lo vivido en la diaridad constituye tal vez nuestro escenario más próximo y real, nuestra mayor certeza de que existimos. Sabemos que en estos tiempos transnacionales se tiende a reducir al hombre a simple órgano de consumo, uso y desecho. El concepto de vida diaria –sufrida o gozada- se enmarca en los parámetros de los intercambios y usos de objetos seductores y lumínicos. Nuestros imaginarios cruzan por territorios plurales y masivos. Una cultura visual y visualizada potencia la individualización acrítica, narcisista, hedonista y de relajación sintética posmoderna. No cabe duda: la cotidianidad está siendo colonizada por una postindustrialización en red. Desterritorializada, desmaterializada, descentrada en sus identidades populares, se le impone la desarticulación de lo unívoco a través de una cultura gramatizada en gran parte por los audiovisuales y la publicidad artificial iconográfica. Mientras tanto, la comunicación oral y la capacidad de interrelación grupal y personal, se reducen a la circulación y aceleración de saberes más que al encuentro real, al parloteo y a la charla interpersonal. Crisis de comunicación. Esta es la cotidianidad que enfrentamos: reclusión, miedo, expulsión de la calle y de los espacios para el diálogo. Extrañamiento y anonimato.
Inmersa en una "economía de la información" al decir de Daniel Bell, la cual transforma los paradigmas modernos del trabajo y el ahorro en un proceso consumista, trasladándonos de la fábrica a la tienda 4 como un nuevo mecanismo de control y vigilancia existencial, nuestra cotidianidad se integra y legitima a través del mercado. Ciudadanos y consumidores nos llama García Canclini. Contradicción entre el Sujeto autónomo y Soberano –mito de la Ilustración- en Sujeto relajado, descentrado, hedónico, consumista –mito posmoderno-. De esta forma, la cotidianidad, tal como la soñó una modernidad crítica y de aventura, ha caído en desuso. Se reduce a una modernización transnacional del marketing tecno-científico y cultural masivo.
En estas ciudades–vitrinas nos toca y tocará vivir los próximos años. Se transformarán cada vez más las nociones del espacio cotidiano: casa, familia, amor, amistad, cuerpo, tradición, deseo, localidad, territorialidad y pertenencia, muy a pesar de las resistencias que algunas capas de la población impongan a estas modificaciones. La ciudad –y no tanto el campo- es y será el escenario de estas batallas.
¿Qué nuevos imaginarios y simbólicas podrán unirnos en el próximo milenio?. ¿ Cómo no sólo conectarnos sino comunicarnos en un acercamiento más integral que utensiliar?. He aquí nuestras preocupaciones.
Respecto a los imaginarios de la cultura popular cotidiana, estos serán cada vez más manipulados por los medios y museograficada su fuerza poético-simbólica, reduciéndolos a simple espectáculo exótico, folclórico. Por su naturaleza multicultural y de entrecruzamiento, se conducirán hacia una posible multimedia donde existirá – más que ahora- una gran reconversión y mezcla de lenguajes cultos y populares; intersecciones, cruces de lo mediático con las mediaciones (medios y receptores) hasta lograr una lenta desaparición de las simbólicas primigenias (mitos, creencias, carnavales, ceremonías, tradiciones orales, narrativas, artes manuales...) debido a la quiebra de fronteras y al cambio en el concepto de grandiosidad de territorio tanto físico como cultural por parte de las redes.
Confinamiento y pérdida de imaginarios legitimadores de una cultura. Glocalización, tal es el término que utilizan Virilio y García Canclini. Locales y globales. Pero, como lo asegura Julio César Goyes Narváez, es posible que los imaginarios populares se mantengan en una "constante resistencia frente a la cultura de clase dominante o ‘nacional’ produciendo violentos procesos de acomodación e imposición..." 5, lo que llevaría a una reinvensión y retroalimentacióm constante de los mismos, especie de "autopoesis" (Goyes, Julio César,98) muy unida a las resistencias crítico- creativas de la imaginación poética. Sin embargo, esta retroalimentación estará dada por un intercambio cultural, a veces yuxtapuesto, a veces asimilado, que construye un imaginario cotidiano y popular heterodoxo, el cual atraviesa el simbolismo mítico, sagrado y religioso, pasa por las creaciones artísticas populares y llega a los escenarios masivos y de trivialización mediática. Así, folclore, mito, danzas, carnavales, tradiciones orales, exotismo, espectáculo, turismo, economía de mercado, transnacionalización, uso, consumo y desecho de tecno-virtualidades, tele-imágenes y productos masificados kitsch y light, todos se funden por el tejido en una gran colcha de retazos. "Cultura costura" la llaman algunos estudiosos; "cultura de fronteras" otros; aquí le llamaremos Cotidianidad Multimediática.
La cotidianidad que está amenazada por el próximo milenio, o en proceso, es aquella que se opone a estas intextualidades. Ante la banal imagen de lo efímero; frente a lo inmediato trivial, nos quedará, para no perecer en los remolinos seductores de lo mediocre, reconfigurar, retextualizar, resemantizar, las prácticas de lo cotidiano a través de una imaginación crítico-poética activa, donde se le devuelva a la imaginación "la dignidad gnoseológica y ontológica de la que fue privada por la doctrina clásica occidental" y se intente "una visión crítica-creativa que acceda a la totalidad del fenómeno poético y su dialogismo con lo popular, observando qué y cómo los afectos-efectos imaginarios están representados total o parcialmente en algunas poéticas contemporáneas" (Goyes N, Julio César, 102 –104). Así, lo cotidiano se protegerá del vacío seductor por medio de una gran valoración de las creaciones poéticas manifiestas en sus imaginarios.
Digno será reconocerle a este proyecto reconstructor, un afán de pararse en la resistencia crítica como método para no sufrir de total abismo e indiferencia. Lo mismo habrá de poner en práctica al pensar sobre las próximas transformaciones del cuerpo. Su relación con los medios que lo moldean y lo ponen a desfilar en pasarelas virtuales; la construcción de un deseo corporal con base en cirugías, prótesis, silicona y aeróbicos; la cada vez más deshumanizada falta de salud corporal a cambio de forma corporal, todo esto se reduce a una tendencia de desgravitación de los deseos, al menos como son conocidos hoy en día, lo que impulsará una levitación sexual y una des-realización de la carne por parte de las tele-presencias erótico-comunicacionales. Cuerpos bricolages intertextuales, indiferentes, relajados, perfectos. "perfectos para qué? ¿ Para vivir un drama fascista light como magnate corporativo? ¿O como monitor de aeróbic en tanga? ¿O como asesino múltiple? 6
Las ideologías se encarnan y se encarnarán más en los cuerpos el próximo milenio. Quizá llegaremos a poseer cuerpos que sean manifestaciones de "tecnologías morales burguesas" (Terry Eaglenton) los cuales impulsarán valores tales como el ensimismamiento, lo incivil, la interioridad acrítica, el decorado, la creatividad flemática sin tensiones, valorando una subjetividad que piensa en sí misma y no por sí misma. Encarnamiento desde luego psicologizante. Son visibles, entonces, las contradicciones posmodernas: del cuerpo de un Sujeto Autónomo (sueño moderno) al cuerpo individualizado multimediático.7
En esta "soberanía del consumidor" (Mclaren, Peter, 113), frase cínica de los llamados "nuevos tiempos", lo light impone también la coexistencia pacífica y la reconciliación de los adversarios. Así, el cinismo es la muestra más patética de una cotidianidad relajada. Todo se acepta aquí, todo vale. Lo fugaz y lo liviano; lo efímero y lo superficial; el analfabetismo cultural y la mediocridad de lo ridículo; la idiotez de un ademán y su espectáculo. Cinismo doble, pues exhibe como alta cultura la basura que estas sensibilidades producen junto a la pobreza de imaginación crítico-creativa. ¿Cultura o basura? Se pregunta James Gardner. En música, ritmos, gustos estéticos, tonalidades, sensaciones olfativas, olorosas, táctiles, etc., se nos vende demasiado desecho –y se nos venderá más- empobreciendo las capacidades de aprehensión, asombro, contemplación, imaginación, sensibilidad, reflexión, captación de la diferencia.
Gramatizados y alfabetizados por una cultura que hace culto al espectáculo de la muerte –y más aún al cadáver como exhibición- la cotidianidad, al menos en países tercermundistas como Colombia, está produciendo una ética del antivalor y una moral negativa. Violencia, corrupción, intolereancia, injusticia, necrofilismo ciudadano, virulencia participativa, antidemocracia, deslealtad, insinceridad, burocracia...son apenas algunas de las lógicas de convivencia negativa. En vez de la Razón solidaria impulsamos una pasión esquizoide por el espectáculo de la muerte; en el lugar de la emoción fraternal levantamos una fría irracionalidad ante nuestro semejante. La muerte y la violencia se han cotidianizado tanto que su naturaleza de desgarramiento es ya "natural", y su puesta en línea y en vitrina teleglobal nos hace falta para arrullar las noches en casa. El llanto del pariente del secuestrado, la sensación de inutilidad de la violada, el miedo del desplazado, la mancha de sangre, el rostro de absurdidad del muerto, se van imponiendo como "ensoñaciones" en nuestros imaginarios, a tal punto que llegamos a sufrir por su ausencia.
Espectáculo y trivialidad de la muerte. Sida, cáncer, terremotos, ciclones, violencia callejera, violencia política, drama cotidiano, reality shows, eutanasia, enfermedades terminales...todo está aquí para ser observado, pantallizado. De allí un dato: escenograficamos la muerte relajando su trascendencia a lo banal; ridiculizamos incluso al asesinado político; desvirtuamos el cadáver del hombre artista; farandularizamos, cínicamente, la muerte del comprometido social, pero lloramos a lágrima viva la muerte del rico y famoso, trivial, mediocre, es decir, de aquel que se nos ha impuesto por el mercado como un sueño a lograr. (v.g., Princesa Diana, John John Kennedy...).
Colombia ha explotado y sufrido al máximo esta espectacularidad del muerto. Congruencia entre el dolor y el carnaval, lo lúdico y lo vidente. Cada muerte violenta de un hombre público no sólo genera una respuesta convulsiva y rabiosa contra la lógica necrofílica, sino un sensacionalismo que juega al show escenográfico. Puesto en las tablas, al muerto se le asume y vela como un actor protagonista del drama cotidiano, de tal forma que la tendencia es relajarse ante el conflicto político-social que ha producido dicho fallecimiento, y tensionarse ante el simulacro del espectáculo masivo y mediático que lo registra. ¿A quién o a quiénes beneficia este relax teatral de la muerte? ¿En nombre de quién o quienes se masifica el dolor, restándole todo posible impacto contestatario de conciencia política?. Ya lo sabemos. El espectáculo de la lúdica/lágrima debilita la sensibilidad, la exagera, quitándole intensidad crítica.
Contamos entonces con una cotidianidad amenazada, no sólo por lo que viene sino desde ahora. Los proyectos de una diaridad confortable, con calidad de vida se vuelven sueños esotéricos que generan una mueca de humor negro y pesimismo entre los que tienen y manejan más datos. En estas ironías por ahora vivimos. ¿Qué otras nos esperan?.
NOTAS
1.Fajardo Fajardo, Carlos. "Arte de mediocre convivencia". En: Magazín Dominical. El Espectador, Santafé de Bogotá, 25 de abril de 1999.
2.Gardner, James. ¿Cultura o Basura?. Madrid: Acento Editorial, 1996, 63.
3.Cf. Fajardo Fajardo, Carlos. Estructuras, Figuras y Categorías en el arte de fin de siglo. En Espéculo # 11. Revista de Estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid. http://www.ucm.es/info/especulo/numero11/est_figu.html
4.Lyon, Daniel. Postmodernidad. Madrid: alianza editorial,1997, 119.
5.Goyes Narváez, Julio César. Los imaginarios poéticos. En: Universitas Humanística. Pontificia Universidad Javeriana. # 48 (jul-dic. 1999, 95)
6.Mclaren, Peter. Pedagogía crítica y cultura depredadora. Políticas de oposición en la era posmoderna. Barcelona: Paidós, 1997,108.
7.Cf. Fajardo Fajardo, Carlos. Maquillajes y Pasarelas. En Magazín Dominical. El Espectador, Santafé de Bogotá, 9 de marzo de 1999.

LA TEORIA DEL CONOCIMIENTO

¿Qué es la Teoría del Conocimiento?
Es el intento intelectual de explicar la forma en la que adquirimos el conocimiento del mundo y los procedimientos por los que es generado ese conocimiento, de tal forma que pueda ser valorado ya como verdadero o como falso. Como su nombre lo indica, lo que pretende es crear una teoría (Cuerpo sistematizado de ideas sobre una materia) a cerca del conocimiento.
La Teoría del Conocimiento, junto con la metafísica, la ética y la estética, constituye una de las ramas principales de la filosofía, sus orígenes se remontan a la filosofía griega. Su definición se enuncia como la doctrina a cerca de las ideas sobre el conocimiento, la generación (formas de acceder a él) y la validez del conocimiento. Como disciplina ha evolucionado desde el tiempo de los griegos, en su desarrollo se han generado diferentes posturas en torno a que es el conocimiento, como se accede a este y cuales son los criterios de validez del mismo. En la tradición Inglesa de la filosofía esta disciplina es conocida como “Filosofía de la Ciencia”, mientras que en la tradición norteamericana se le conoce como “Teoría del Conocimiento”, sin embargo los avancen de investigación en el área de la cibernética, la computación, la neurología y la psicología ha provocado que hoy en nuestros días, se maneje de forma indiferenciada la “Teoría del Conocimiento” y la “Epistemología” como si se tratara de sinónimos, a lo cual las ciencias cognitivas (nombre que han adquirido las disciplinas que investigan la mente humana y sus procesos cognitivos) reclaman el término de "Epistemología" para referirse a estos esfuerzos sistemáticos con base experimental sobre el conocimiento, para distinguirlo de las reflexiones de orden filosófico que plantearon las preguntas centrales sobre el conocimiento. La revisión de cómo ha venido evolucionando esta disciplina a través del tiempo es el objeto de este curso, así como sus repercusiones para la Construcción de Carrera, es decir el perfil que cada estudiante infiere a su formación profesional, y las consecuencias que implica su desarrollo en los procedimientos para la investigación en el campo de las ciencias sociales.
Esta evolución del conocimiento sobre el conocimiento, nos lleva desde las preguntas fundamentales de la filosofía que el ser humano se ha planteado en todos los tiempos: ¿Qué es la verdad?, hasta los procesos de formalización de la ciencia que nos llevaron a preguntarnos sobre ¿Cómo es que sabemos que lo que sabemos es verdad? y las discusiones recientes en torno a las trayectorias de la ciencia y de los protocolos académicos que nos provocan la pregunta sobre ¿Que cuidados debemos tener para garantizar que nuestras formas de conocer produzcan conocimiento valido?. Así desde la verdad, el método y la validación del conocimiento, este curso transita por los aportes neurálgicos que permiten dialogar con los cuestionamientos contemporáneos sobre la Inteligencia Artificial y la Cibernética que nos hablan del conocimiento más allá de las habilidades humanas. La revisión del desarrollo histórico de estas preguntas en torno al conocimiento nos permite observar el desarrollo mismo de la sociedad como tal, sus cuestiones religiosas, técnicas, políticas, científicas, éticas, etc., y lo cual resulta un aspecto central en la formación profesional de todo universitario.
Estas preguntas nunca han sido resueltas de forma incuestionable, toda respuesta se enfrenta a una crítica que pretende superar las respuestas anteriores, sin que se den por cerradas dichas discusiones hasta la fecha. El espíritu de la epistemología es reconocer que nos enfrentamos a un conjunto de conclusiones que tienen como característica el que llegan a ser predominantes en una época determinada y en alguna sociedad específica. Así, desde un lugar social e histórico concreto estas visiones (paradigmas) inciden canónicamente sobre el rumbo desde el cual se piensa el conocimiento. Cada canon no desaparece del todo, ni es suplantado por una visión nueva, sino que coexiste en los basamentos de los procedimientos y las comunidades intelectuales específicas realmente existentes. Lo fundamental es reconocer estos procesos históricos y poder situarse frente a los mismos de forma reflexiva, de forma crítica.
El hombre ha buscado a lo largo de su historia tener cada vez más certeza sobre la vida y la realidad, es decir, pretendiendo gobernar el azar y la incertidumbre ha aspirado a acceder a la verdad. ¿Será esto posible?. Precisamente el curso versa sobre esta inquietud ontológica de todo ser humano y pretende involucrar a los estudiantes de forma participativa, brindando acceso a la historia de dicha discusión hasta el estado que guarda en la actualidad, con el propósito de que sean captadas las ideas centrales presentes en la base de las reflexiones de los grandes pensadores sobre el tema, evalúen las paradojas presente en esta discusión, elijan y se formen su propio criterio a cerca de dichas preguntas, basándose en una reflexión profunda y en las herramientas brindadas por este curso para que construyan su carrera y se sitúen críticamente frente al mundo.
Partimos del hecho de que estas preguntas están en el aire, no cabe cualquier respuesta, pero toda opción es posible. No existe hoy reflexión epistemológicamente fundada que no sea valida o que sea considerada como definitiva. Así, desde una postura constructivista del proceso de enseñanza/aprendizaje, el curso pretende que cada participante contribuya con su valiosa aportación en la construcción de la respuesta para nuestros días, reflexione sobre su identidad propia y adquiera elementos valiosos que le permitan direccionar su propio rumbo, así desde la discusión en clase participe del proceso de creación del conocimiento como una experiencia horizontal que instituye una nueva sociedad, cada vez mejor y un mundo cada vez más incluyente. Esa es nuestra apuesta.
Manuel Arroyo Galván

CAMBIOS DE LA REALIDAD

Cambios vertiginosos de la realidad o trastocamiento de los marcos conceptulaes paradigmáticos
Imposiblidad de explicar la globalización y el cambio de época o la necesidad de una nueva epistemología
Mtro. Manuel Arroyo G.
Agosto de 2001
Hacer hoy, una reflexión de nuestras “opciones de vida” desde la epistemología no puede reducirse a una simple revisión de aquellas concepciones que gobiernan nuestras acciones, o de los principios en que se fundamenta la instrumentalización de nuestros deseos y anhelos, o pretender hacer una revisión ética de las implicaciones prácticas de nuestras formas de proceder, como si de lo que se tratara fuera de querer evaluar la vida a la luz de ciertos “valores” trascendentales.
Hablar hoy de epistemología necesariamente implica situar nuestra mirada en un aquí y un ahora. Dirigir nuestra mirada no a la coherencia o valides de nuestro proceder, sino ser capaces de concentrar nuestra atención sobre la mirada legitima que sanciona como valioso o deseable aquello que hacemos con regularidad. Implica aceptar, como punto de partida, la incertidumbre sobre la que actuamos la crisis de aquello que dio sustento a la modernidad y situarnos en el centro del debate sobre las posibles alternativas que se nos presentan y enfrentar la posmodernidad.
Los profundos cambios de la vida social que caracterizan los tiempos contemporáneos, son inseparables de las transformaciones que se viven hoy en la educación superior. A lo que nos enfrentamos es al problema de identificar los referentes desde los cuales podamos definir las direcciones, los sentidos, las decisiones que tomamos, o que están en la base de nuestras formas de actuar y que predefinen los obstáculos que suponemos que enfrentamos.
Esta contemporánea reflexión epistemológica sobre la elección de carrera que hemos hecho ya no puede pretender cerrar los debates o construir las respuestas que resuelvan las disyuntivas. Su propósito debe ser más heurístico, facilitando la revisión de las preguntas existentes, de las nuevas y viejas razones para elegir nuestro futuro, lo que ya somos o queremos ser y que nos ayude a replantear hoy los cuestionamientos y las alternativas. Es decir, implica fundamentalmente la necesidad de una crítica a las razones que sustentan nuestro existir.
Ante una ola de reacciones premodernas a la crisis de la razón y del sujeto moderno, legitimadoras de una ideología neoconservadora que realza la nostalgia y el lamento por la pérdida de la buena senda, de las verdades esenciales, los valores absolutos y la correcta concepción de la persona. Se requiere un pensamiento crítico acerca de lo que estamos siendo y aquello que podemos ser.
«La cosa de la educación no es un mero objeto de ciencia, neutralizado de toda valoración, un mero “hecho” sin sentido y sin construcción del sujeto mismo que lo determina. La educación es un discurso o, mejor expresado, una práctica social discursiva. Es decir, que en las razones de educar hay conflicto de interpretaciones, lucha por la hegemonía, imposiciones ideológicas, construcción de subjetividad y de realidad social. » (Cuellen, 1997:20)
Un pensamiento crítico sobre la educación superior supone, como eje principal, una revisión profunda de las razones que estructuran el saber disciplinar. Entendidas estas como la idea fuerza estructuradora de modelos de transmisión de determinados conocimientos, generadoras de dispositivos que justifican una práctica social determinada y legitimadoras de sistemas homologados para la valoración de un tipo de acción humana particular.
Este enfoque situado y dilucidador de posicionamientos exige un saber estar. Lo que implica despojarnos, deconstituirnos de todo aquello que el “afán por ser” nos exige y de todo aquello que el “mero acontecer” o “pasar” nos hace resignarnos. Se trata de no “instalarnos” en lo que ya somos, producto complejo de identidades asignadas y de luchas por el reconocimiento. Se trata de saber reconocernos en los “otros” y desde ahí recrear el mundo devuelta.
Si la EPISTEMOLOGÍA implica una reflexión crítica sobre lo que se conoce, como se conoce y la condición de veracidad de ambos procesos y la EDUCACIÓN se entiende como el acto de educar. Un abordaje epistemológico de nuestras elecciones educativas conlleva la contextualización histórica de las prácticas educativas de que participamos, la deconstrucción de las visiones del mundo presentes en las enunciaciones especializadas de las disciplinas particulares de nuestra carrera, la calidad de veracidad de los conocimientos que son difundidos por los cuerpos académicos que dirigen nuestra educación, las concepciones sobre el ser humano involucrados en la operación de los sistemas que se estructuran mediante los actos de educación en el aula y la pertinencia de los modelos pedagógicos en que se concretiza el proceso educativo del que participamos.
En términos generales se pueden distinguir cinco usos diferentes del término epistemología:
1.- Como Teoría del Conocimiento, según se utiliza tradicionalmente en la filosofía
2.- Como cosmología biológica, en referencia a las propiedades de la mente, definiéndola como un agregado de partes interactuantes impulsadas por la diferencia;
3.- Como paradigma -la cibernética, la evolución, la circularidad, el ecosistema-;
4.- Como estructura del carácter, los supuestos habituales que especifican el modo en que una persona comprende el mundo y se relaciona con él; y por último,
5.- Como ciencia, en la cual la epistemología describe y explica la objetividad como un hecho imposible. (Dell, 1985, citado por Watzlawick y Ceberio, 1998)
Heidegger acostumbraba precisar el momento histórico al que hacia referencia alguna reflexión determinada. Su práctica reflexiva sugiere un método para la epistemología. El suponía que la meditación sobre los fenómenos de una época permite desentrañar aquello que fundamenta a una era, desentrañando aquello que estructura una determinada interpretación del mundo y fundamenta una determinada concepción de la verdad. Lo cual permite deconstruir los fundamentos de las formas que toman las estructuraciones que se construyen desde esa particular visión del mundo. “La meditación consiste en el valor de convertir la verdad de nuestros propios principios y el espacio de nuestras propias metas en aquello que más precisa ser cuestionado”.
Así para el caso de nuestras ELECCIONES EDUCATIVAS podemos preguntarnos: Hoy en día, ¿Qué concepción del mundo y de la verdad encierran estas? Desentrañando lo anterior estaremos en condiciones de poder deconstruir las prácticas periféricas (consecuencias no deseadas) que se estructuran en torno a esta concepción base, como lo son: la relación de nuestra ELECCIÓN EDUCATIVA y una concepción determinada del DESARROLLO, la práctica educativa en el aula, los modelos pedagógicos, la relación de nuestra disciplina con el entorno, la relación entre los maestros como pares y la gestión escolar, entre muchas otras más.
Lo anterior nos enfrenta a una dificultad de entrada, al hecho de que se trata de realidades cambiantes y concepciones igualmente cambiantes que se desestructuran y estructuran con rapidez. Sin embargo, los cambios sobre los que hasta ahora hemos experimentado este vértigo de fin de siglo no debemos tomarlos con demasiada ligereza. Como lo propone Fajardo, no se trata de lo mismo que pasa cada cien años. No. Aquí hay algo que se ha roto, dice el autor. «Este fin de época no registra un simple cambio de paradigma como en los siglos anteriores. Aquí lo que se está transformando es el sistema de sostén mismo, la propia racionalidad, el Logos, es decir, el fundamento en sí, la idea de unidad, verdad, saber y creencia en la racionalidad. Algo se acaba y es el fundamento. Parece ser que sobre estos territorios minados y cuarteados nos tocará vivir las próximas décadas. Desencanto de desencantos». Nos habían prometido una luz al final del túnel y hoy nos dejan solos en el laberinto, concluye Fajardo.
Existe hoy un gran consenso, casi unánime, entre los analistas de la sociedad mundial de que estamos asistiendo a una gran mutación de la cultura y de la civilización. Se habla de que estamos entrando en una nueva fase del proceso de hominización, en un nuevo estadio de la conciencia y en una nueva era para el planeta Tierra. (Ver el texto de Leonardo Boff, en la página web de www.deagrapa.com/universidades/noesis.html)
El inicio de la era digital implica la imbricación de las señales de audio, vídeo y datos en un mismo código y canal de comunicación, es la expresión del adelanto tecnológico que abre la puerta de esta nueva era. En la que se integra a la formula masa y energía, un tercer elemento constitutivo del universo, la Información. Las transformaciones son tan profundas que significan mucho más que una nueva revolución industrial dentro del paradigma convencional del desarrollo. Es ciertamente una revolución, entendida ésta más como salto cualitativo, que representa un viraje nuevo en la dirección de la historia, pues se superan conceptos-clave de construcción y entendimiento de la sociedad, del proceso evolutivo y del sentido de nuestro paso por este universo. Plantea Boff
La microelectrónica nos impone la noción de hiperconcentración del tiempo y del espacio por la velocidad; la ubicuidad, lo instantáneo y la inmediatez gracias a las redes; la virtualización de lo físico, la reducción del tiempo lineal a un presente permanente por medio de la velocidad de la luz; un tiempo inmediato que elimina los conceptos de futuro y de trayecto; la visión no objetiva sino teleobjetiva del sujeto; un teleconocimiento, una ciber-verdad, un telesaber... Algo entonces se disuelve: la episteme clásica moderna, la visión sobre el objeto. Vamos hacia un cambio de gnoseología. Crisis del realismo tradicional e imposición de una visualidad-virtual o ciber-ontología. Propone Carlos Fajardo, académico de la Universidad Complutence de Madrid, disponible en http://www.ucm.es/info/especulo/numero14/milenio.html .
Así, el siglo XXI se impone con su virtualidad. No es un fenómeno cronológico, sino una actitud. Los procesos de deconstrucción de nuestras bases gnoseológicas del siglo XXI es un hecho dado, viviente, que amenaza las viejas mentalidades. Plantea Fajardo. “Aquellos que estén despistados serán arrastrados por las ondas de las explosiones. Rezagados, no podremos aportar ni confrontar con suficiente poder las inevitables desgarraduras. Consumidores netos, ¿sólo nos agacharemos a recoger los desechos que dejarán en sus trayectos estas macroempresas?. Cómo no concientizarnos de las amenazas, de los procesos de cambio, para no aproximarnos con sentimentalismos de culpabilidad e inferioridad hacia lo que se pierde o se gana. ¿Qué actitudes debemos poseer frente a estas coordenadas de tiempos de fin?. Quizás el estar expectantes; asumir la vigilancia de los abismos y las cimas; lanzar miradas con preocupaciones. Claro que hay otras, pero, para no llevar el miedo a los extremos, ni agachar, afirmando, la cabeza, la forma de proceder está en introducir un sin sentido al sentido común; dar rienda a la des-creencia en los fundamentalismos cotidianos; generar nuestra desconfianza allí donde otros proponen una sospechosa esperanza. Es decir, ser vigías y resistentes ante los redentores del vacío y los enterradores de lo por venir”.
Estamos pues frente a algo más que un simple cambio de paradigma, no se trata de convencernos de una nueva teoría, ideología o forma de pensar, ni tan sólo de tener que adaptar nuestra visión del mundo. No. La realidad de la nueva época nos envuelve por arriba y por abajo, por todos lados. Transforma no sólo los principios sobre los que clasificábamos el mundo, sino que subvierte los instrumentos técnicos con los cuales interactuábamos con el mundo; nos posiciona sin que lo queramos o lo deseemos conscientemente como aptos, rezagados o volátiles en una dimensión perdida: la de nuestros sueños y nuestras ilusiones a las que nos aferramos por miedo de hace contacto con el suelo, con aquello que se nos avecina.

PSICOLOGIA DEL CONSUMIDOR GUIA 004

Psicología del Consumidor
Profesor: Maria Cristina González Sarabia
JUSTIFICACIÓN:
La sostenibilidad de las organizaciones de primer orden en el mundo depende de un enfoque de gestión centrado en el cliente y fundamentar su plan estratégico para ser competitivos, en el análisis y la investigación del mercado y del consumidor, con el propósito de comprender al cliente , en el marco individual grupal y organizacional su entorno y las variables situacionales, sociopolíticas y macroeconómicas que inciden en su proceso de toma de decisiones.

El estudio de las tendencias y el comportamiento del consumidor para conocer el porque y el como adquiere productos y servicios, aprende y adquiere hábitos de consumo, que variables definen su lealtad a las marcas, se convierte en la piedra angular para la definición de directrices estratégicas y es el fundamento para asegurar la viabilidad y rentabilidad de las empresas de hoy; debido a que la competitividad de una compañía depende de la aceptación que reciba por parte de los consumidores, quienes tienen el poder de controlar su participación en el mercado y su futuro y son la razón de ser de las organizaciones de hoy.

La formación profesional del psicólogo, debe potenciar su visión sistémica y su capacidad profesional para comprender los requerimientos de innovación con una visión de prospectiva que le facilite comprender la dinámica y el impacto del consumidor en su presente y su futuro. Consciente de ello, orientará sus recursos, procesos, enfoque de gestión y estrategia hacia la comprensión y satisfacción de sus consumidores diseñando estrategias y tácticas de manera permanente, articuladas con las necesidades de sus clientes y el entorno cambiante para asumir exitosamente el riesgo y los retos que debe enfrentar en la dinámica cambiante del mercado y un consumidor globalizado; considerando este aprendizaje como una oportunidad para expandir los campos de su ejercicio profesional en el campo organizacional.
OBJETIVOS
Objetivo General:
Interpretar, investigar, argumentar y proponer estrategias de marketing y posicionamiento en el marco de la psicología del Consumidor, a partir de la comprensión de sus procesos psicológicos individuales y sus interrelaciones con las variables, socio culturales, situacionales y macroeconómicas de determinan sus procesos de toma de decisiones antes, durante y después de la compra de productos y servicios.

Comprendiendo la dimensión y el alcance en el ejercicio de la profesión y en el contexto organizacional, para crear valor a partir de estrategias efectivas que aporten a la sostenibilidad empresarial mediante el dominio de los conceptos, métodos y prácticas de este campo de la psicología.
Objetivos Específicos:
• Investigar las tendencias actuales de consumo y su impacto en los mercados y en la Gestión para comprender los desafíos que el entorno presenta y la importancia de considerar este factor como fuente básica para comprender al consumidor y definir directrices estratégicas y tácticas de marketing.

• Interpretar el marco conceptual de los procesos explicativos básicos de la psicología del consumidor y sus interrelaciones con el entorno y el contexto situacional.

• Comprender las diferencias de los procesos psicológicos individuales básicos del consumidor , su dinámica y alcance en la decisión final de consumo y proponer formas para lograr ser la alternativa preferida por él.

• Comprender y analizar los diferentes modelos de toma de decisión y su impacto en la estrategia de marketing y comercial.

• Realizar investigación primaria secundaria para diseñar Perfiles Psicográficos y Psicológicos de los consumidores, articulando las estrategias de marketing con su definición.

• Analizar y aplicar estrategias psicológicas para persuadir y cambiar actitudes en los consumidores.

• Identificar el comportamiento del consumidor organizacional y su dinámica para la toma de decisiones y segmentar el consumidor organizacional

• Comprender las diferencias culturales del consumidor, su análisis intercultural en el marco global y generar estrategias internacionales de posicionamiento .

ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS:
La metodología incluirá: análisis de caso, investigación, debates, talleres prácticos y propuestas creativas de transferencia de aprendizaje
La metodología de enseñanza –aprendizaje, fortalecerá en los estudiantes las competencias “saber hacer” a partir de un proceso de aprender a aprender autodirigido con análisis crítico transfiriendo los saberes a casos y contextos reales y generando propuesta personales que construyan en los participantes una perspectiva de creación de valor hacia el consumidor.
Desarrollar una actitud investigadora que permita a los participantes comprender los procesos, sus interrelaciones y la decisión de estrategias exitosas de marketing y comercialización
Para todas las sesiones los estudiantes deberán leer previamente, investigar y desarrollar aplicaciones prácticas de los temas que aseguren la transferencia del aprendizaje a su contexto real.
FORMAS DE EVALUACIÓN:
Las evaluaciones se harán con preguntas de acuerdo con las competencias que se van a desarrollar, siguiendo los delineamientos del ECAES, y se
complementarán con evaluaciones de tipo espectro para las competencias del HACER y auto evaluaciones reflexivas para las competencias del SER.

Así mismo:
• Controles de lectura
• Preguntas de reflexión acción
• Talleres y análisis de caso, y exposiciones.
• Investigación y análisis de casos reales para lograr un aprendizaje comprensivo.
• Debates
• Investigación acción

Para todos los cortes el examen conceptual tendrá un valor del 40%, los trabajos prácticos, el 40% Y EL 20% actividades en clase y controles de lectura.
Las evaluaciones se harán con preguntas de acuerdo con las competencias que se van a desarrollar, siguiendo los delineamientos del ECAES, y se
complementarán con evaluaciones de tipo espectro para las competencias del HACER y autoevaluaciones reflexivas para las competencias del SER.

Así mismo:
• Controles de lectura
• Preguntas de reflexión acción
• Talleres y análisis de caso, y exposiciones.
• Investigación y análisis de casos reales para lograr un aprendizaje comprensivo.
• Debates
• Investigación acción

Para todos los cortes el examen conceptual tendrá un valor del 40%, los trabajos prácticos, el 40% Y EL 20% actividades en clase y controles de lectura.
CONTENIDO DE LA ASIGNATURA:
Semana TEMA METODOLOGIA TALLER BIBLIOGRAFIA
1
Agosto 3 Tendencias Actuales del Consumidor Exposición Teórica
Análisis artículo últimas tendencias Ejercicios de Transferencia de Aprendizaje de Ultimas tendencias y Motivación Artículo Revista Dinero
Capt. 1 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
2
Agosto 10 Motivación en el consumidor - Exposición Teórica
.Debate en clase
- Preparar lectura Capítulo sobre Investigación en Clase Análisis de casos Capt. 4 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
3
Agosto
17 Métodos de Investigación del Consumidor Taller de Aplicación Práctica en Clase Preparar l ectura y preguntas de Análisis sobre Actitudes Capt. 2 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
4
Agosto 24 Actitudes, formación y modificación Clase magistral sobre percepción
Control lectura sobre Caso cambio de Actitudes Lectura percepción de caso para sesión siguiente Capt. 8 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
5
Agosto
31 Percepción para posicionamiento de Marca y Productos
Primer Parcial Exámen sobre análisis de caso y Videos Actitudes y Motivación
Exposición sobre Percepción Trabajo de diseño de Video sobre comunicación de conceptos al consumidor para Septiembre 14 Capt. 6 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
6
Septiembre 7 Aprendizaje para definir estrategias de Proposición y Fidelización Introducción al tema
Feedback
Seminario Profesor Melbury Análisis sobre posicionamiento en artículo sobre estudio “Las Marcas Más Queridas” Capt. 7 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
7
Septiembre 14 Comunicación al consumidor El proceso de comunicación integrado a la percepción para el Posicionamiento Análisis de Caso Capt. 9 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
8 Septiembre 21 Comunicación Análisis de Videos
Para definir impacto
Exposición sobre comunicación Debate sobre comunicación con base en casos Cap 9 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
9
Septiembre
28 Estilos de Vide y Perfil Psicográfico Análisis de estilos de Vida en Colombia Estudios Nicolás Yany y Universidad Central Análisis de Perfil Psicográfico en página de Yankelowich Blackwell and Minard (2002) Caps 10 y 11c Comportamiento del Consumidor) Edit, Thomson
10
Octubre
5 SEGMENTACIÓN Identificación de las estrategias de Segmentación para diseñar Perfiles Investigación para definir perfiles del consumidor para Octubre 19 Capt. 3 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
11
Octubre
12 CLASE SOCIAL Y LIDERAZGO PARA LAS INNOVACIONES
2do Parcial Conocer la innovación de productos y como lanzarlos al mercado Exposición y para diseño y lanzamiento de nuevos productos
Guía para diseño de productos y Servicios Capt. 15 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
12
Octubre
19 Grupos de Referencia e Influencias Familiares en la toma de Decisión del Consumidor Introducción a los Grupos d Referencia Presentación Investigación Perfil del Consumidor
Análisis y Conclusiones Capt. 10 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
13 Octubre
26 Consumidor Internacional y análisis transcultural Exposición sobre la influencia de la cultura en la conducta del consumidor Análisis de casos y videos Capt. 12 y 14 de Schiffman y kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor) Prentice Hall
14
Noviembre 2 Análisis de Conjunto y Toma de Decisiones del Consumidor Análisis de toma de decisiones y elaboración de mapas perceptuales Ejercicio práctico y análisis de casos Capt. 15 y 16 de Hawkins, Best and Coney (2003) Comportamiento del Consumidor) Edit. Mac Graw Hill
15
Noviembre
9 Presentación Proyecto Final Presentación de un proyecto que involucre todos los conceptos aprendidos Todos los grupos presentarán su proyecto
16 Noviembre 22 Exámen Final Exámen teórico sobre toda la materia
COMPETENCIAS:
COGNOSCITIVAS INSTRUMENTALES ACTITITUDINALES
DIMENSIÓN DEL SABER EN EL SABER HACER
Para asegurar que los saberes definidos en los contenidos del programa se apliquen con idoneidad en un contexto particular:
Desarrollar la capacidad de interpretar y extrapolar el conocimiento adquirido e identificar las relaciones entre significados y su estructura , comprendiendo los conceptos centrales y solucionando problemas específicos.
Desarrollar la capacidad de argumentar, es usar el saber mediado por una explicación coherente, argumentada con conocimientos, hechos y datos. Significa ir más allá de lo aprendido:
Desarrollar la capacidad propositiva: para formular propuestas orientadas a la solución de problemas, formular hipótesis, generar nuevas propuestas, “ saber hacer” , crear innovar. DIMENSIÓN DEL HACER
PROSPECTIVA: Capacidad para auto percibirse como parte de un todo global y comprender las variables de un sistema de servicio y las interrelaciones que moldean su comportamiento, con el propósito de identificar los factores determinantes de la competitividad internacional diagnosticar el entorno y los factores críticos que impactan la organización. Transformando este análisis en hacer contribuciones a la formulación de estrategias y la ejecución de tácticas eficaces del servicio
COMUNICACIÓN: Capacidad de relacionarse , dialogar y retroalimentar empáticamente para crear significados compartidos con los clientes y lograr relaciones permanentes que contribuyan al capital relacional de la compañía.
ADMINISTRACIÓN DE SISTEMAS DE INFORMACIÓN : Capacidad para definir, procesar, recopilar y distribuir información para asegurar la cadena de valor en los procesos hacia el cliente Sensibilidad para investigar y comprender los requerimientos del cliente y actuar efectivamente estableciendo relaciones a largo plazo agregando valor a los procesos para los clientes tanto internos como externos.e y asegurar la ejecución de los lineamientos estratégicos mediante el uso eficiente de la tecnología.

CREAR VALOR EL CLIENTE:
Habilidad para exceder las necesidades y expectativas de los clientes y agregar valor a sus intereses y a los procesos. Clientes tanto internos como externos.
TOMA DE DECISIONES Habilidad para identificar y resolver problemas oportunamente creando nuevas formas de hacer las cosas en beneficio colectivo. Analizar y generar alternativas, con el fin de elegir la más adecuada y garantizar su ejecución en el momento oportuno, asumiendo el riesgo que ello implica.
DIVERSIDAD Capacidad para aceptar y respetar la diversidad entre los seres humanos y sus patrones de interacción en las relaciones. Significa aceptar la diferencia de criterios, raza, religión, y diferencias sociales y culturales. Afianza sus valores; respeta y reconoce los de los demás.
ESPÍRITU INVESTIGATIVO: Capacidad para emprender una búsqueda permanente del conocimiento y de la información a partir de la investigación de tendencias, datos, métodos, experiencias, publicaciones y todas las fuentes posibles personales e interpersonales, para conocer al clientes y las tendencias actuales y futuras para el Psicólogo. DIMENSION DEL SER
DIMENSIÓN HUMANA: Capacidad para actuar con integridad en todas las circunstancias con una motivación hacia la excelencia.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
LIBROS DE TEXTO :

Shiffman y Kanuk (2005) Comportamiento del Consumidor – Editorial Prentice Hall

Hawkins ,Best and Coney ( 2004) Comportamiento del Consumidor Editorial MacGraw Hill

Assael Henry Comportamiento del Consumidor ( 2001) Editorial Thomson

Documento del programa.
Guía de preguntas de reflexión - acción.
Guías de Estudio
Casos
Artículos
Investigación

) Shiffman y Kanuk ( 2005) Comportamiento del Consumidor, Edit. Pearson . Caps. I y II

Caso de marketing social.
Preguntas de discusión capítulo II Shiffman, ejercicio grupal en clase.
Taller de simulaciones como “ investigadores”.

2) Shifmman y Kanuk( 2005) Comportamiento del Consumidor Edit. Pearson , Caps. 4 y 5 y Capítulo 10 de hawkins Best and Coney Comportamiento del Consumidor ( 2004) Ed. Prenticel Hall

Análisis de videos y taller práctico

3) Shiffman y Kanuk ( 2005) Comportamiento del Consumidor. Edit. Pearson Cap. Capítulo 6

Diseño de video

4) Shiffman y Kanuk ( 2005) Comportamiento del Consumidor, Edit, Pearson, Cap. 7 y 8

Diseño de programa de fidelización y análisis de caso

5) Estilo de Vida y Clase Social – Ássael Henry Capítulos 12 y 13 ( 2001) Edit. Thomson

Investigación y diseño de perfiles psicográfico

6) Hawkins, Best And Conery ( 2004) Consumidor Organizacional . Editorial MacGraw Hill

Diseño de perfil de consumidor organizacional

7) Shiffman y Kanuk ( 2005) Comportamiento del Consumidor, Edit. Pearson Cap: 2,13 y 14

Guía de estudio transcultural. Análisis de video , investigación transcultural del consumidor y propuesta de internacionalización a otra cultura.

8) Hawkins Best and Coney Comportamiento del Consumidor ( 2005) Mac Graw Hill Cap
16, y 17

Análisis de Caso – Taller de toma de decisiones del consumidor

9) Shiffman y Kanuk ( l997) Comportamiento del Consumidor,
Apéndice A. pags. 644 - 656

Exposición teórica de modelo y ejercicio práctico de aplicación de conceptos en grupo.
Simulación y juego de Roles.

10) Hawkins ,Best And Coney ( 2004) Comportamiento del Consumidor Edit. Mac Graw Hill Irvin. Cap. 18

11) Realizar un resumen integrador con énfasis en los contenidos y logros más importantes de la asignatura.

Diálogo abierto con los estudiantes sobre cumplimiento de expectativas y retroalimentación de logros del grupo. Tutoría sobre trabajo final.:

12) Exposición del proyecto de investigación por parte de los estudiantes.
Expresión individual de su proceso de formación y aprendizaje.

• Libros electrónicos :
• Revistas de texto : Harvard Bussines Rewiev, Dinero, Gestión, Gerentes P & M, Consumer Report, Consumer Behavior
• Bases de datos : Dane, Fedesarrollo, Proexport, Andi, Ministerio de Desarrollo, estudio monitor de Llanas, Nielsen, Napolleón Franco, Invamer Gallup, Yankelowicz
• Revistas pdf html :
• Periódicos : La República
• Monografías de grado : por revisar
• Recursos especiales: Videos Publicitarios, Premios FIAP : Películas:
• Mapas:
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• www.yankelowich.com.